El jefe de Gabinete, Marcos Peña, cuestionó ayer que no se haya “escuchado a ningún dirigente kirchnerista repudiar” el ataque a piedrazos contra el presidente Mauricio Macri y su comitiva el viernes en Mar del Plata.
En ese marco, Peña le pidió al kirchnerismo que “dejen claro si están del lado de la violencia y la intolerancia o de la democracia y la paz”.
Al igual que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, Peña vinculó el ataque al Presidente con sectores del kirchnerismo, al advertir que “antes esas agresiones verbales ocurrían desde la Casa de Gobierno, el patio que hacían con la militancia y por cadena nacional”, por lo que “es natural que ocho meses después crean que esa es la forma de vivir en democracia”.
“Hemos avanzado mucho como país, hoy somos un país mucho más pacífico y democrático, donde hay mucho más diálogo. Que estos hechos aislados merezcan el repudio de la dirigencia política es bueno”, destacó.
Sin embargo, el funcionario cuestionó que “hasta ahora no hemos escuchado a ningún dirigente kichnerista repudiar estos hechos, y eso habla de una conducta”.
“Esperemos que corrijan esa situación y que dejen claro si están del lado de la violencia y la intolerancia o están del lado de la democracia y la paz”, remarcó.
Pero el jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Héctor Recalde, aclaró que “no fue” su “espacio político el que tuvo agresiones físicas” contra Macri, y si bien no repudió directamente el ataque, lo consideró “malo” y dijo que “generar incertidumbre, zozobra y temor es malo”, además de comparar la situación con “lo que pasa con el desempleo”.
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