Desde el punto de vista de la preservación de estos bienes inmuebles debe señalarse que La Plata nació planificada y que hasta a mediados del siglo XX supo conservar ese espíritu de ciudad higienista, urbana y democrática. En las últimas décadas, la Ciudad sufrió un proceso de desplanificación que fue dando paso a la destrucción del acervo patrimonial sin mayores objetivos que la especulación inmobiliaria; falta de planificación de su infraestructura y de plan estratégico de desarrollo regional, y que culminó con la trágica inundación de 2013.
En este sentido, sería oportuno retomar el camino iniciado con la identificación de los bienes que aún están en pie a partir de la actualización del catálogo de bienes incorporados al patrimonio cultural platense, institucionalizar la participación ciudadana en la toma de decisiones convocando a las organizaciones no gubernamentales que actúan en la materia (Icomos, Cicop, etc), trazar objetivos y criterios que sean acordes a los valores identitarios que le dieron origen a la Ciudad en un nuevo código de planeamiento urbano (desarrollo sostenible, la ecología, el patrimonio como motor de desarrollo, la integración regional, etc.)
Por otra parte, resta el hecho de concientizar a los ciudadanos para preservar y mantener este rico acervo patrimonial, proponiendo acciones concretas positivas que despierten el interés de toda la comunidad al respecto. Por ejemplo, además de reducir impuestos o gravámenes debería existir una oficina técnica que asesorara gratuitamente a los propietarios cuando decidan refaccionar sus bienes dotándolos de créditos accesibles para su ejecución. Otro tanto sería la creación de una Escuela Taller donde se capacitara a agentes comunales o cooperativas para la creación de cuadrillas que puedan intervenir en distintas temáticas (herrería, carpintería, frentistas, yesería, etc) de tal manera que tanto los organismos estatales y los vecinos puedan recurrir a ellos para la ejecución de la obra consensuada por la oficina técnica anteriormente citada y que puede tener el apoyo del sector privado. Por último, la inclusión de obras paradigmáticas en el recorrido turístico platense (Casa Arana, Casa Curutchet) no solo generaría recursos genuinos para solventar los créditos blandos sino también para concientizar sobre los aspectos básicos de nuestro patrimonio, de nuestra identidad.
*Arquitecto y secretario de Icomos Argentina
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