Fue uno de los ejes de la campaña electoral de Cambiemos el año pasado. Pero hasta el momento, la posibilidad de que se avance en la Provincia con la implementación real del voto electrónico parece lejos de la agenda del gobierno de María Eugenia Vidal. Así al menos lo entienden en un sector de la oposición en la Legislatura, que se agruparon para impulsar un proyecto que contempla la puesta en marcha de un sistema que permita abandonar la tradicional boleta de papel ya en las elecciones de medio termino del año próximo.
La movida, que por ahora es mirada desde afuera por los hombres de Cambiemos, tiene como protagonistas a senadores del Frente Renovador massista y del peronismo, que acordaron unificar diferentes proyectos que estaban siendo analizados en la Comisión de Reforma Política, para convertirlos en una sola iniciativa común, con el objetivo de “hacer cumplir” la ley 13.082, una norma aprobada en 2003 pero aún no reglamentada, que habilitaba al Ejecutivo bonaerense a implementar en forma optativa el sistema de voto electrónico.
El proyecto acordado está basado en sus lineamientos centrales en un proyecto del senador Sebastián Galmarini pero incorpora elementos de otras iniciativas, como la de su compañero de bancada José Luis Pallares y otro del senador del Bloque Peronista Norberto García. Y apunta a fijar las “pautas mínimas para la implementación del voto electrónico”, estableciendo características y particularidades del sistema, su ámbito de aplicación y el modo de implementación.
La jugada tiene como uno de sus principales impulsores al massismo, que busca volver a ponerse al frente de proyectos vinculados a la reforma política, una agenda que busca arrebatar, no sin fricciones, al oficialismo tanto en Diputados como en el Senado. En efecto, entre el Frente Renovador y Cambiemos se abrió un frente de tensión meses atrás por la “paternidad” de la ley que puso fin a las reelecciones indefinidas de intendentes que luego se extendió a la disputa por las iniciativas para crear y establecer una suerte de oficina anticorrupción en la Provincia.
La iniciativa que buscan consensuar los bloques opositores consiste en reemplazar las actuales mesas de votación por unas máquinas en las que el elector podrá optar entre votar una lista completa o “cortar” por categorías. En tanto, no está definido si los candidatos aparecerán de forma aleatoria para garantizar la “equidad” de todas las agrupaciones o se apelará a otro mecanismo.
Una vez seleccionados los candidatos, el elector deberá confirmar su decisión y recibirá un comprobante en papel que deberá ser introducido en una urna.
El resultado de cada mesa será impreso en la máquina por el presidente de mesa al cierre del comicio, aunque el sistema también prevé un conteo manual de las boletas en papel a efectos de realizar un control posterior en caso de errores o reclamos.
La iniciativa prevé que la autoridad de aplicación y control del sistema sea la Junta Electoral de la provincia, que entre otras cosas deberá sortear el 10 por ciento de las mesas para realizar un escrutinio manual a los efectos de cotejar el buen funcionamiento de las máquinas.
Además, habilita a los partidos a contar con “Fiscales Informáticos” expertos en sistemas que podrán controlar el buen desenvolvimiento del sistema en los días previos y posteriores a la elección.
Durante la reunión de la comisión de Reforma Política del Senado también se dio dictamen a un proyecto de “paridad de género”, que dispone que en las listas de candidatos todas las categorías deberán mantener una composición del 50 por ciento del sexo femenino y otro cincuenta 50 por ciento del sexo masculino.
El proyecto fue aprobado por los senadores del massismo, el kirchnerismo, el PJ, Justicialismo Bonaerense y 8 de Enero. Parte de los legisladores de Cambiemos evitaron dar su apoyo bajo el mismo argumento que con el voto electrónico: los senadores quieren esperar a que se salde el debate a nivel nacional.
SUSCRIBITE a esta promo especial