Durante toda la semana Juan Ignacio Cavallaro estuvo en duda. Una contractura en la zona del aductor izquierdo lo condicionó en todos los entrenamientos y eso obligó a Nelson Vivas a probar variantes de mitad de cancha para adelante. Hasta que dos horas antes del inicio del partido se decidió y apostó por lo más seguro: Carlos Auzqui adentro, Cavallaro afuera, hasta del banco de suplentes.
La medida llamó un poco la atención, ya que durante los entrenamientos el DT había probado con Jeisson Vargas y la alternativa de Auzqui era la que menos porcentaje tenía. Pero sobre el inicio del partido, al momento de pegarse la planilla en la puerta del vestuario Pincha, la duda se develó y ese jugador polifuncional que juega con todos los entrenadores se metió dentro de los once.
Dicha inclusión obligó a Vivas a meter mano en el esquema. Estudiantes ayer no se paró con el 4-2-3-1 de costumbre, sino que Augusto Solari fue extremo por derecha y Lucas Rodríguez lo mismo, pero por izquierda. Auzqui, entonces, alternó como un mediapunta con Lucas Viatri, que como de costumbre se retrasó varios metros en el campo para hacerse de la pelota.
¿Por qué no jugó Vargas desde el arranque? Porque el chileno lleva un rato en el plantel y llegó desde la U Católica como un claro volante externo. Hacerlo debutar tan rápido y en otra posición, tal vez no le hubiera sentado de la mejor manera. Por eso la decisión de apostar por lo seguro e incluir a Auzqui, un jugador que a pesar de algunas críticas siempre rinde en la posición de la cancha donde le toque jugar.
En el primer tiempo el equipo jugó 4-4-2. En el complemento modificó ese esquema por el tradicional 4-2-3-1. Fue lo mejor de Estudiantes
La lesión de Cavallaro, además, puso en evidencia la falta de recambio en ese sector. Sin la Gata, con David Barbona haciendo las valijas y con un Tití Rodríguez mejor visto por afuera que por adentro, el plantel no tiene más alternativas. No hay muchos jugadores para asumir ese rol.
Entonces Vivas prefirió no arriesgarlo. Dentro de 10 días el Pincha jugará un partido muy importante por copa Sudamericana, el verdadero objetivo para este segundo semestre.
El 24 de agosto, en La Plata, Estudiantes recibirá a Belgrano de Córdoba, por el partido de ida de la Copa. Si Cavallaro estaba al borde de una lesión, haber jugado ayer lo hubiese dejado afuera de un partido tan importante. Luego de mucho charlarlo, el cuerpo técnico entendió que lo mejor era cuidarlo.
A tal punto lo cuidó que ni siquiera ocupó un lugar en el banco de suplentes. El ex Unión y San Lorenzo, que además de generar fútbol es de los pocos que patea desde afuera del área, no fue tenido en cuenta y se espera que recién la próxima semana se pueda entrenar con normalidad junto al resto del plantel. Su vuelta a las canchas será en el compromiso ante Belgrano, por la Sudamericana. En caso de comenzar el torneo el próximo fin de semana, el jugador también será preservado.
CHAPU BRAÑA RECUPERO LA 22
En los amistosos contra U de Chile e Inter Rodrigo Braña usó la camiseta número 17. Fue toda una señal de que el cuerpo técnico le iba a respetar la 22 a Leandro González Pirez. Despertó cierta sorpresa, porque el Chapu logró sus mejores momentos en Estudiantes con ese número.
Por eso ayer no pasó desapercibido que el volante central saltara al campo de juego con la tradicional numeración 22. A partir de ahora, Braña llevará ese número en su dorsal y González Pirez el 19. Algunos le llaman cábalas o costumbres. Da lo mismo.
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