La parroquia Nuestra Señora de la Anunciación, de 514 entre 7 y 8, será la primera en la zona de Ringuelet, Tolosa y Gonnet en contar con un cinerario. Se suma a los templos de la Ciudad que ya cuentan con este servicio, ante la demanda de la comunidad para depositar los restos de los fieles en las sedes parroquiales.
En el caso de Ringuelet, el camino se inició hace casi dos años, y por estos dìas está a punto de concretarse. Un cinerario es un espacio en el que se depositan las cenizas de los fieles difuntos de la comunidad, reemplazando al antiguo cementerio parroquial.
VENTAJAS
Las ventajas del cinerario es la cercanía y accesibilidad a un espacio de oración y silencio para recordar a los seres queridos que ya no están.
“Dado que los cementerios exigen sumas siderales por el cuidado de las tumbas, el cinerario es una iniciativa económica (se paga solo al momento de ingresar) y sencilla. Mensualmente se realiza la misa de difuntos en la parroquia, nombrando en la misma a todos aquellos que descansan en este espacio”, apuntan fuentes de la parroquia.
Sobre la cremación, desde el templo se indicó que el tema “puede ser confuso para los católicos. Tal vez, a nuestra cultura, nos resulta incómoda la idea de la momificación, del embalsamamiento o de la cremación, en las que se esconde, quizá, la idea de que la muerte significa la destrucción total del hombre”.
En un tiempo la Iglesia prohibía la cremación: estaba prohibida en el tiempo que se generaba la cultura de negar la doctrina cristiana, especialmente la resurrección de los muertos y la inmortalidad del alma. En 1963, la Iglesia Católica levantó esta prohibición que impedía a los católicos optar por la cremación. En nuevo Código de Derecho Canónico, del año 1983, se establece que: “La Iglesia aconseja vivamente que se conserve la piadosa costumbre de sepultar el cadáver de los difuntos; sin embargo, no prohíbe la cremación, a no ser que haya sido elegida por razones contrarias a la doctrina Cristiana”.
La introducción del fallecido en el cinerario se realiza luego de su funeral y subsiguiente cremación. El ingreso al cinerario es una ceremonia con el diácono o el sacerdote, quienes reciben la urna con las cenizas de mano de la familia y arrojan su contenido en la cámara.
El cinerario de la parroquia La Anunciación comenzará a funcionar ni bien culmine su construcción. Para ingresar a un ser querido o conversar sobre dudas o preguntas, los i nteresados pueden ponerse en contacto con el equipo del cinerario parroquial, que atiende en la secretaría del templo los días lunes de 17 a 19 y los sábados de 10 a 12. También se puede llamar por teléfono en esos horarios al número 4846912.
Las parroquias que cuentan con este servicio son las siguientes: Inmaculado Corazón de María, de City Bell, San Mateo, de 32 entre 29 y 30; y Virgen del Pilar, de 15 entre 33 y 34.
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