A escasas horas de haberse conocida la triste noticia de los dos robos que sufrió el cura de la Iglesia Nuestra Señora de Pompeya, ubicada en 19 y 62, ayer se conoció otro ataque en un centro religioso.
Esta vez el hecho ocurrió en la Iglesia San Cayetano, de 44 entre 29 y 30, donde un grupo de menores causó destrozos e intentó apoderarse de distintos objetos.
No se conocieron detalles de cómo se produjo el ingreso de los vándalos al lugar, aunque sí se informó que hubo cuatro detenidos.
En relación a lo que pudieron hacer dentro de la parroquia, se dijo que “hubo algunas pintadas”, cuyo contenido será materia de investigación.
También se indicó que intentaron apoderarse de un copón y de la imagen de un santo, aunque una comitiva de la Policía Local los sorprendió in fraganti y se los llevó esposados hasta la comisaría cuarta.
NO SE SALVA NADIE
En el hecho que publicó este diario en su edición anterior, el damnificado fue el presbítero Américo Aguirre.
Primero, los delincuentes accedieron a su casa construida en el mismo predio, sobre 62.
Aquel episodio sucedió el domingo de la semana pasada, poco después de las 20, justo cuando el sacerdote estaba dando la misa, según contaron fuentes del caso.
Los intrusos habrían barreteado las rejas de una cocina para luego revisar la vivienda y llevarse una cantidad de plata que no trascendió.
De acuerdo a esos mismos voceros, parte de ese dinero era de la limosna que la gente había dejado en misas anteriores. Además, los asaltantes se llevaron el celular del cura.
Cuando el comentario de ese robo todavía estaba fresco en el barrio, el domingo volvió a pasar lo mismo: los ladrones destruyeron una puerta de la secretaría del templo y provocaron otros destrozos.
SUSCRIBITE a esta promo especial