Por GUILO GALLO
Me lo dijiste ayer a la tarde vía red social: “El miércoles (por mañana) será la Madre de todos los partidos”. El del “Batacazo”. No sabías todavía quien sería el rival pero poco importaba porque confías en este grupo de jugadores al que le contagiaste toda tu sabiduría (ya te “marcó” públicamente Carlos Retegui el técnico de hockey masculino cuando te calificó “de sabio”), les hablas de ansiedad, de humildad, de inteligencia, de valores, etc.. El objetivo era clasificar a cuartos de final en una zona que era complicadísima en la previa y terminamos primeros. El primero menos pensado para todos. Puesto nunca logrado en una olimpiada por el voley argentino.
Nadie como nosotros –los Bachi’s 70, tus compañeros del viejo y glorioso Colegio Nacional- sabemos todo lo que pasa por adentro tuyo debajo de esa apariencia tranquila, pensante, objetiva, tan certero y justo en tus declaraciones y por sobre todo, cultor del perfil bajo.
Solo nosotros sabíamos de la deuda pendiente de muchísimos años y vos lo sintetizabas cada vez que venías a La Plata: “Estoy podrido de escuchar mi himno del otro lado de la red” y es por eso que en cada partido te vemos cantar el himno con la unción de un escolar. Verdadero formador de grupos a este equipo –equipo a secas sin ningún apelativo extra de animal alguno- le inculcaste una identidad porque podrán ganar o perder pero sabiendo a que se juega. Una marca registrada: “Velasco”, que tanto nos haría falta a los argentinos en todos los órdenes de la vida.
SUSCRIBITE a esta promo especial