La vergüenza y el miedo a las represalias hace que muchas veces los padres sean los últimos en enterarse de una posible situación de acoso sufrida por sus hijos en la escuela. Para evitar que esto suceda, quienes trabajan con la problemática del acoso escolar destacan la importancia de saber entender algunas señales de alerta que suelen dar los chicos en casos así.
Entre esas señales, las más frecuentes son un cambio repentino en el rendimiento escolar y la pérdida de interés en las actividades extra escolares, pero también los dolores de panza recurrentes al momento de ir a la escuela, manifestaciones de tristeza, llanto o irritabilidad, y hasta un inexplicable deterioro del material escolar.
Cualquiera sea el caso, lo más importante es tener presente que el bullying, como advierten desde la Organización Mundial de la Salud, no es “cosa de chicos” sino un problema grave con serias consecuencias sobre la salud física y mental.
SUSCRIBITE a esta promo especial