FLAVIA SINIGAGLIESI
Médica psiquiatra, coordinadoradel equipo de Bullying Cero
“Los chicos que suelen ser objeto de acoso por parte de sus compañeros casi nunca lo dicen. La humillación que sienten refuerza el círculo de silencio y los aleja de la posibilidad de romper con él. A esto se le suma que muchas veces tampoco los padres quieren admitir que su hijo es víctima de sus propios compañeros porque lo viven como algo vergonzoso. El problema es que cuando esto llega al consultorio, muchas veces es tarde. Para entonces es probable que la situación haya derivado ya en consecuencias médicas propias de un cuadro de estrés crónico: irritabilidad, depresión, trastornos del sueño, baja en el rendimiento escolar y hasta un riesgo considerable de suicidio”.
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