“No sabemos si cambiar el auto o comprarnos un bote”. Los vecinos bromean pero están “indignados”. La calle 10 entre 484 y 485 es, según ellos mismos afirman, “una laguna”.
“Cada vez que llueve la arteria se convierte en intransitable; el barrio es un caos: los autos se quedan en el barro... y el mejor plan es no salir de casa, para evitar exponerse a situaciones realmente incómodas”, agrega una frentista del lugar.
“La calle está en muy mal estado general, pero a la vez está desnivelada, hecho que ocasiona que uno de sus laterales se llene de agua con cada lluvia y no escurra durante varios días”, agrega.
Un grupo de vecinos comenta que “necesitamos una solución; hemos realizado varios reclamos pero parece que han caído al vacío. Hace meses que estamos así”.
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