Una fuerte polémica enfrentó ayer al Ejecutivo local con algunos miembros del Concejo Deliberante, que derivó en la presentación de un pedido de interpelación a la jefa de Gabinete, Natalia Vallejos, por parte de ediles del oficialismo y la oposición. Los concejales quieren que la funcionaria explique los fundamentos de las acusaciones que días atrás realizó en torno al expediente del supermercado Día%, que involucran a la gestión anterior y a a la comisión que analiza la habilitación de ese comercio.
Es que días atrás Vallejos afirmó en declaraciones periodísticas que la habilitación del supermercado que se pretende abrir en Villa Elvira “nunca avanzó poque había que transar con el gobierno que estaba de turno” y que la empresa cumple “todos los requisitos que se piden desde la secretaría de Planeamiento”, pero “está trabado por una comisión”. Y que “en definitiva, pasaba eso, se dejaba un sobre y la habilitación salía y no se discutía tanto”.
Estas expresiones de la funcionaria municipal provocaron un fuerte malestar entre los integrantes de la comisión de Desarrollo Local, y fundamentalmente, de su presidenta, la edil vecinalista Marcela Farroni, quien ayer se quejó de las “contradicciones” entre lo dicho por Vallejos y lo prometido por el intendente, Julio Garro: “Detener cualquier decisión hasta tanto se expidiese la comisión del Concejo Deliberante”, que, además, integran cámaras y federaciones de comerciantes locales. Al mismo tiempo, Farroni recordó que “no es el Concejo el que otorga las habilitaciones, sino el Departamento Ejecutivo”.
Pero, además, seis concejales, entre ellos la radical Florencia Rollié y la edil de la Coalición Cívica, Raquel Krakover, presentaron ayer un pedido de interpelación para que la funcionaria dé explicaciones en el recinto sobre esas presuntas irregularidades.
Desde el FpV-PJ participaron de la presentación el presidente del bloque, Fabián Lugli, y la edil Lorena Riesgo, además del titular de la bancada del FpV-PJ Nacional y Popular, Guillermo Cara.
REUNION DE URGENCIA
La movida motivó una convocatoria de urgencia del intendente, Julio Garro, quien reunió en su despacho a los ediles oficialistas y a las autoridades de la UCR platense y de la Coalición Cívica.
El malestar se expresó entonces frente a un jefe comunal que buscó contener las quejas y dar explicaciones sobre lo ocurrido, frente a un radicalismo en el que cada vez más cunde la idea de fracturar el bloque de Cambiemos para crear un interbloque de “concejales radicales en Cambiemos”, frente a una rispidez similar a nivel provincial.
Pero otro síntoma de ese malestar asomó ayer en el Concejo local: varios de los ediles radicales se mostraban reticentes a firmar el dictamen de la comisión de Hacienda para la refrenda de la adenda que amplió el convenio de recolección con Esur.
A pesar de que no afecta la ejecución del convenio, Garro había mandado al Concejo ese expediente en junio, con la idea de lograr su votación en las primeras semanas de agosto, algo que no lograría el acompañamiento de algunos de los propios que alegan ciertas “inconsistencias” en las cláusulas. “El Intendente había dicho que la empresa iba a emplear a cooperativistas pero resulta que no lo hicieron y les sigue pagando la Comuna”, afirmó la edil Florencia Rollié.
Algunos calificaban la reunión de ayer como una reedición más urgente de los almuerzos del Club San Luis, apuntada a frenar las oleadas de descontento de la UCR. Y advertían, además, que esas manifestaciones se van desarrollando en plazos cada vez más cortos.
Incluso, algunos vislumbran nuevas definiciones de sectores hacia el interior del propio partido centenario, de cara a la interna de octubre, y hacia la propia alianza Cambiemos.
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