La construcción de una dos playas de estacionamiento en el Bosque, una junto a la facultad de Arquitectura y otra al lado de la Escuela Anexa, preocupa a ambientalistas y vecinos de la Ciudad que salen a cuestionar el emprendimiento de la Universidad Nacional de La Plata en uno de los reservorios verdes más importantes de la Región.
El riesgo hídrico que tiene la Ciudad es para los ambientalistas la razón más importante para que La Plata preserve sus lugares permeables como es el Bosque. En ese contexto, evalúan que es vital generar y mantener la mayor cantidad de espacios verdes en torno a los centros urbanos, una manera de disminuir la isla de calor que generan y “esponja” de los excesos pluviales.
“Proyectos como las playas de estacionamiento deben ofrecer superficies permeables y absorbentes ante lluvias intensas, sobretodo si se trata de una ciudad con riesgo hídrico como es La Plata, y teniendo en cuenta un mundo afectado por el calentamiento global”, apuntó un arquitecto interesado en el tema.
También se multiplicaron las críticas de vecinos que se sorprendieron por el uso del Bosque platense, pulmón verde fundacional, “cada vez más afectado por instalaciones y edificios universitarios, y mucho más sorprende ver como proliferan indiscriminadamente las superficies de estacionamientos para autos dentro del campus de la UNLP”, dijo días atrás una arquitecta que participó de la primera reunión bicameral de seguimiento a las obras hidráulicas.
Es que para muchos resulta un contrasentido que por un lado la Universidad destine recursos materiales y humanos en el área de investigación sobre innovación tecnológica para generar estrategias de mitigación ante los fenómenos extremos como las inundaciones, y, por otro lado, “pavimente” sectores del Bosque impermeabilizando terrenos en los que se podrían escurrir las lluvias.
“El hormigón armado o el alquitrán y pedregullo son materiales del siglo XIX, pero así fueron resueltos los estacionamientos en el campus, el de la escuela Anexa y el ejecutado en la entrada de la facultad de Arquitectura por calle 48”, dijo un arquitecto consultado por EL DIA..
Loa ambientalistas, por su parte, señalan que no se tiene en cuenta que esos espacios naturales son drenajes urbanos sustentables que protegen el mayor patrimonio natural de la ciudad, su forestación.
“REDUCEN HECTAREAS VERDES”
Horacio Beláustegui, presidente de la Fundación Biósfera se expresó preocupado por las playas de estacionamiento que construyó la Universidad Nacional de La Plata en el Bosque porque “se reducen las hectáreas verdes que deben brindar un servicio a la Ciudad, además se ponen en riesgo las especies arbóreas, sin tener en cuenta que se obstruye la infiltración de agua”.
El ambientalista apuntó además que en relación al uso de ese espacio verde de la Región, había un acuerdo en la Justicia en el que intervinieron entidades como Hoja de Tilo, la Fundación Biósfera y los clubes de Estudiantes y Gimnasia, “se debía hacer un manejo integral del Bosque para no poner en riesgo el pulmón que tenemos los platenses; además hay una orden judicial y compromisos asumidos para no avanzar con el cemento en esa zona”.
Más allá de expresar su preocupación por los árboles y el escurrimiento del agua, Beláustegui señaló que le gustaría que en los círculos académicos se promovieran las formas alternativas del transporte como bicicletas, tren universitario y micro electrónico.
“Organizan un congreso sobre cambio climático y en lugar de desalentar el uso del automóvil hacen playas de estacionamiento que además de la impermeabilización del suelo, llevan gases al Bosque”, agregó el ambientalista.
En la misma línea, propuso que se prevea un sistema de estacionamiento “periurbano” para aquellos docentes que se trasladan desde lejos y, entre las zonas sugeridas, mencionó la cercana a la facultad de Humanidades, un lugar donde también debería haber un transporte que acercara a los pasajeros a las diferentes unidades académicas del Bosque.
Por su parte, el arquitecto Guillermo Nizan, secretario de Planeamiento, Obras y Servicios de la UNLP informó a EL DIA que para llevar adelante las playas de estacionamiento se realizaron las gestiones necesarias ante Vialidad Provincial.
“Las playas de estacionamiento ya funcionaban históricamente en esos espacios; al lado de arquitectura se mejoró la superficie para favorecer el escurrimiento de agua en todo el predio oeste del Bosque y se hizo una obra de canalización de agua de lluvia”, afirmó el profesional.
“SIEMPRE SE LE DIO ESE USO”
En relación al cuestionamiento que hacen ambientalistas e incluso arquitectos por la impermeabilización del suelo, Nizan remarcó que a ese sector siempre se le dio ese uso y que antes de pavimentar el suelo, ya era impermeable.
“Por los desniveles había acumulación de agua y el suelo no absorbía porque hacía décadas que se utilizaba como estacionamiento”, dijo.
De acuerdo a lo que informó Nizan, en ese espacio contiguo a Arquitectura que permite el estacionamiento de 40 vehículos, se canalizó el agua de manera adecuada y se tuvo en cuenta el factor climático. En cuanto a los árboles, se hizo la liberación de las cazuelas para no perjudicar el medio ambiente.
“Hemos intentado establecer lugares acotados de estacionamiento, algo que ya existía y que emprolijamos para comodidad de los docentes ”, apuntó.
Sobre el estacionamiento al lado de la Escuela Anexa se indicó que tiene capacidad para unos 15 autos y que antes de la obra ya se utilizaba para ese fin.
“Nosotros contribuimos a la ecología en ese sector del Bosque al demoler edificios como el del ex Instituto de Educación Física, el bar o el bicicletero, con esa acción liberamos mil metros cuadrados de construcción, pero además siempre trabajamos con la facultad de Arquitectura y realizamos informes de impacto ambiental con el área de Hidráulica; en todos los casos mejoramos las condiciones de los predios que ya se usaban como estacionamiento y se tuvo en cuenta la evacuación del agua”, concluyó el arquitecto.
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