La Anatomía es una ciencia apasionante. Y para quienes no son impresionables, la facultad de Medicina cuenta con un museo de lujo, con piezas únicas, que hasta es visitado reiteradamente por alumnos y docentes de la casa.
Un feto de seis semanas -“cuando la mujer aún no sabe que está embarazada”, resalta el profesor titular de la cátedra de Anatomía B y director del museo, Julio Hijano-, cortes donde se ven con una claridad meridiana pulmones sanos y otros con un enorme tumor, cerebros sanos y uno con ACV, arterias sanas y otras donde, increíblemente, se observan las placas que provocan la ateroesclerosis.
“Piezas que ya no se encuentran, como un brazo u otras partes del cuerpo con los nervios, arterias y venas pintados. Son de una época donde se hacía un trabajo realmente artístico”, realza el doctor Hijano.
Lo que más impacta a la gente de entrada “son los fetos y las patologías; es que casi todos tienen un pariente, amigo o conocido que padece o padeció una enfermedad grave”
La historia del museo es corta pero muy fructífera. Cuando el profesional ganó el concurso -hace unos 7 años- y quedó al frente de la cátedra que había dirigido durante mucho tiempo el doctor Alberto Poli, ordenó realizar un inventario. “Y en un cuartito nos encontramos con un material de un valor cadavérico extraordinario, así como con maquetas que ya son reliquias, literalmente”, relató.
Fue entonces que pidió al decanato exponer ese material al público, pero también a la comunidad educativa que, en su mayoría, lo desconocía.
Y así fue. “Se inauguró en 2009 bajo el nombre Museo de Anatomía Humana Normal ‘Profesor Doctor Alberto Leonardo Poli’, en honor al ex titular de la cátedra”, cuenta Sergio Malter, alumno de 5º año de la carrera, a cargo del lugar.
“Este es mi sitio. Hago lo que me gusta. Mejor imposible”, afirma Sergio, quien trabaja junto a ayudantes alumnos voluntarios. Entre muchas otras cosas, realizan disecciones que en algunos casos han ganado premios.
“Aquí hay parte de lo que ven los estudiantes de primer año cuando cursan Anatomía, aparato locomotor, cabeza y cuello, tórax y abdomen y sistema nervioso central. Pero en la cátedra se realizan otras tareas, como el estudio de la Anatomía comparada y del desarrollo”, ejemplifica Sergio.
En 2011, Hijano hizo gestiones para incorporar el de Anatomía a la red de museos. Los responsables ni lo dudaron.
A partir de ese momento se encuentra abierto a toda la comunidad, ha participado de numerosas exposiciones itinerantes, y recibe a menudo a delegaciones de escuelas secundarias, incluso del interior.
Pero el boom del espectacular sitio se produjo cuando quedó incorporado a uno de los circuitos de la Noche de los Museos, que cada año organiza el Instituto Cultural de la Provincia.
La cantidad de visitantes fue in crescendo, hasta que en la edición 2015 explotó. “Se registraron 800 firmas de visitantes, pero como si viene una familia sólo firma un miembro, la cantidad de gente fue mayor. No dábamos abasto”, recuerda Sergio, quien “se entusiasmó tanto con esto que llegó a empezar un curso de museología, aunque luego no le dieron los tiempos a raíz de lo demandante de la carrera”, resalta el profesor titular de Anatomía B.
Hijano pone un ejemplo que lo dice todo. Tiene que ver con algo que a él lo fascina. Y no lo disimula.
Se trata de la colección de yesos de A. Nicolas, un anatomista y artista francés. Las piezas son “perfectas, muestran detalles tremendos y con una exactitud anatómica excepcional. Son obras de arte”, casi exclama.
Y recuerda que “cuando vino a la facultad desde La Sorbona el anatomista Vincent Delmas, hijo del padre de la Anatomía francesa, André Delmas, al ver esa colección, que data de 1926, quedó maravillado”.
“Yo no tengo piezas así, dijo, y les sacó fotos a todas”, rememora.
Sergio dice que lo que más impacta a la gente de entrada “son los fetos y las patologías; es que casi todos tienen un pariente, amigo o conocido que padece o padeció una enfermedad grave, y en estos cortes se pueden ver de un modo tan claro que nadie imagina”, realza.
Para la Noche de los Museos, quizás como un modo de recuperar el “arte anatómico”, ese que Hijano, cuando observa ciertas disecciones y maquetas lamenta que se haya perdido, en el hall del primer piso de la facultad de 60 y 120 -donde se encuentra el museo-, se realiza una exposición de trabajos de estudiantes de la facultad de Bellas Artes de la La Plata.
“Como tienen que estudiar la figura humana, vienen aquí y la representan de una forma exquisita. Eso forma parte de la muestra en la Noche de los Museos”, comentan.
Asimismo, en un laboratorio contiguo, ayudantes de cátedra efectúan disecciones en vivo.
También destacan que los colegios secundarios realizan cada vez más visitas. Es que ver esos cortes perfectos en vivo no tiene punto de comparación con la mejor lámina de un libro ni con la mejor imagen de internet.
Con el increíble feto de seis semanas en la mano, Sergio Malter comenta que “los fetos se usan como disparador, como estímulo para que se interesen en la carrera”.
“Los fetos con malformaciones también dan pie a tratar temas como la sexualidad responsable, los controles ginecológicos y prenatales, el aborto”, remarca el profesor Hijano.
Hay una joya en medio del Bosque.
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