En la actualidad se pueden encontrar diferentes tipos de pisos de madera, desde el “deck” especial para exteriores, pasando por los clásicos pisos tarugados, los más modernos que son los entablonados y el listelar, o incluso tradicional piso de parquet.
Todos ellos son construidos en maderas de diferentes tipos y calidades, que dan un toque de calidez y diseño a la par.
Los pisos de madera maciza son muy resistentes a todo tipo de inclemencias como los golpes, o los rayos ultravioletas.
Para obtener un mejor rendimiento de los pisos es recomendable realizarle un tratamiento de pulido y plastificado o hidrolaqueado, ya que el mismo permite un mantenimiento más sencillo y duradero en el tiempo.
Este tipo de suelos de madera ofrecen numerosas ventajas, hay que tener en cuenta cual es el que se adapta mejor a cada necesidad, y cuál es el que más se adecua al gusto de los usuarios.
PARA SIEMPRE
El parquet tiene la ventaja que se coloca una vez y dura toda la vida.
El color del mismo varía dependiendo del tipo de madera. La medida estándar es de 14 milímetros de alto por 30 centímetros de largo.
Si bien la colocación de este piso tarda entre uno y dos días, se debe esperar entre dos y tres meses para realizar el pulido.
El tiempo de espera depende del tipo de madera.
Hay que darle ese tiempo para que se amolde y estacione. Si se realiza el pulido de forma anticipada, se pueden levantar algunas tablas.
El uso del piso no es inmediato, sino que hay que esperar este proceso. Las maderas se pegan a la base con asfalto.
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