Son pocos los que en la tevé resisten a un archivo y Jorge Rial, claramente, no lo haría. Son muchas las figuras del espectáculo con las que se ha enemistado a muerte y, tiempo después, han formado como si nada parte de su exitoso programa de chimentos, el más popular de la tevé.
Diego Maradona, por caso, fue uno de los más resonantes. Desde que el Diez lo tratara de “huevo duro”, un comentario muy agresivo que metía el dedo en la llaga en uno de los grandes padecimientos del periodista, por el hecho de no haber podido tener hijos biológicos, eran habituales los descargos furiosos del conductor contra el ex deportista cada vez que el DT era noticia por sus escándalos amorosos.
Sin embargo, llegó un día en el que la necesidad de los dos valió más que la enemistad. Y, como si nada, Maradona le dio una entrevista exclusiva a Rial, telefónica, en la que denunció a su ex mujer, Claudia Villafañe, de haberle robado más de 80 millones de dólares, una denuncia por la que todavía están en la Justicia.
Desde entonces, las cosas entre Jorge y Diego fueron viento en popa, y ya no hubo más agresiones, y el Diez cada vez que puede pega un llamadito a “Intrusos” para hablar con su ahora amigo Rial, como si nada.
Pero eso no es novedad. El rating, claramente, es todo. Sino, otro ejemplo, fue Matías Alé, el humorista con el que el periodista mantenía una encarnizada pelea mediática que surgió a raíz de algunos comentarios vía Twitter. Rial, utilizando todo su “poder” mediático, destrozó al actor, quien se mostró como un pichón herido. Pero la guerra se detuvo cuando Alé sufrió su primer brote psicótico y el discurso del periodista cambió: ya no hubo agresiones y todo volvió a la normalidad.
Con Pampita pasó algo similar. El periodista y la modelo nunca tuvieron una buena relación. A Rial no le gustaban muchas actitudes de la pampeana, y cada vez que podía le daba y le daba para que tenga y guarde.
De hecho, en diciembre del año pasado, cuando Rial dio a la luz una serie de audios en los que Pampita y Vicuña discutían a los gritos, con acusaciones de infidelidad y llanto de por medio, la modelo lo cruzó en Twitter.
“¿Por qué tanto odio hacia mi persona @rialjorge?”, le preguntó en la red social, y el periodista, desde su programa en América, le contestó: “No hay odio ni cariño. No hay sentimiento. Yo sé que es fácil del otro lado ponerse en víctima. El representante de tu marido afirmó públicamente que estaban atravesando una crisis. Todos pasaron una crisis. No hay odio, no hay cariño. Es objetivo. Estamos contando ese tema. Nada más que eso”.
La polémica por esos audios, más allá de revelar el drama familiar que la pareja atravesaba, incluía a quién había hecho públicos esos audios. La más sospechada, en los medios, tanto argentinos como chilenos, llegó a ser la mismísima modelo, aunque eso nunca se supo... hasta ahora.
Esta semana, y en un ataque de sinceridad, Rial reveló quién le envió esos audios que fueron grabados por empleadas domésticas de Pampita y Vicuña, y desvinculó del asunto a la modelo... algo que podría haber hecho antes, ¿no?
“Nunca lo conté públicamente, lo voy a contar hoy”, comenzó diciendo el conductor de “Intrusos” pidiéndole permiso a su hija Morena que estaba dentro del estudio, detrás de los camarógrafos.
“Un día Morena, que anda mucho por redes sociales, me dice: ‘Papá, alguien me mandó esto por Facebook’. Era un, creo que, hijo o sobrino de las empleadas de Pampita. Y le manda los audios a mi hija. Mi hija me dice: ‘papá, ¿te sirve?’ Cuando me lo pasó y le escuché le dije: ‘¡Pedile más!’”, explicó.
“Después el pibe se dio cuenta del moco que se había mandado. Igual ya estaba grabada. Las empleadas se habían tomado el trabajo de grabarlos”, agregó y luego aclaró que Pampita no tuvo nada que ver. De esto quiero dejarla limpia. Porque en Chile la mataron”.
Además recordó aquel momento en que escuchó el audio y se dijo así mismo: “Esto es oro en polvo”. También contó que “no hubo plata” y que “después el pibe se dio cuenta y se borró”. “Me saqué de encima la verdad de los audios”, dijo finalmente Rial, mostrándose aliviado, y concluyó: “No la acusen a Pampita porque nada que ver”.
Esta actitud de Rial se da luego de una serie de “buenas acciones” para con la modelo, quien, en este momento, se encuentra siendo acusada de haber sido la que hizo correr el rumor de que la China Suárez estaría esperando un hijo con Benjamín Vicuña.
Semanas atrás, cuando la modelo se le plantó a Tinelli y lo dejó plantado en medio de la grabación de “Bailando por un Sueño”, el periodista salió a manifestarle su apoyo, diciendo que era “la única que entendía el juego” y que aplaudía “su carácter y su personalidad”. “Banco a Pampita”, dijo Rial, y abriendo el paraguas frente a todos aquellos que lo fueran a tratar de panqueque, advirtió: “Vengan de a uno”.
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