En los archivos municipales consta que el edificio de estilo neorrenacentista alemán, proyectado por el arquitecto Hubert Stier e inaugurado en 1888, tenía rejas desde su inicio y que fueron desmontadas hacia 1913, durante el mandato de Luis Doyhenad.
Según explican en la secretaría de Cultura local, hay dos hipótesis sobre el destino de esas rejas: una sostiene que acabaron formando parte de las que cierran el perímetro cerrado del Parque Saavedra; la otra, que fueron destinadas al Bosque, principalmente a la zona del Zoológico.
El titular del área, Gustavo Silva, explicó que no hay registro de documentaciones que ordenasen esa estracción, aunque la suposición ronda en torno a la utilización del espacio público”.
Incluso, la Casa de Gobierno y la Legislatura estuvieron cerradas hasta finales de la década de 1920, cuando las rejas fueron retiradas.
Pero, frente a las asiduas protestas y movilizaciones de estos edificios, y el daño cotidiano que sufrían los jardines, que incluso eran escenario del accionar delictivo durante la noche, fueron, paulatinamente, cerrándose nuevamente.
“No es sólo por las protestas y movilizaciones, sino por el vandalismo cotidiano”, insiste el intendente, Julio Garro. Y así parece evidenciarlo la necesidad que llevó a enrejar también el predio donde se erije la Catedral.
Lo mismo ocurrió en el Teatro Argentino que, si bien no es un edificio público gubernamental, su arquitectura quedaba expuesta al uso de patinadores y skaters, a las pintadas y roturas del mobiliario urbano.
En la Comuna reiteran el concepto, que traerá aparejado su polémica: en el eje fundacional que acompañan las avenidas 51 y 53 sólo el palacio municipal queda sin enrejar.
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