En la Escuela Especial Nº 532 hace tiempo que se han fijado un objetivo, como es que los alumnos aprendan un oficio. Y lo están logrando con creces. A punto tal que los jóvenes no sólo preparan exquisitos panificados para el comedor escolar, sino que también elaboran pastas con las que se alimentan los niños del Jardín de Infantes 975.
En el establecimiento educativo de 81 y 19, los chicos comienzan muy temprano la rutina escolar de producción de pan, facturas, postres y pastas.
Unos 20 alumnos de ambos turnos participan del taller que funciona en el centro escolar.
Priscila Martore, Cristian Villacardoso y Ana Laura Sicardi son tres de los integrantes del equipo de panaderos y reposteros.
Como quien saca sus carpetas y libros de la mochila, los chicos utilizan agua, detergente, vinagre y papeles secantes para encarar una tarea diaria indispensable, como la limpieza y desinfección de la mesa y de los distintos elementos de trabajo.
El pan fresco que todos los días producen junto con sus compañeros se distribuye en forma gratuita a las familias de los alumnos que asisten a los Centros de Atención Temprana del Desarrollo Infantil, los cuales pertenecen a la Escuela 532 pero funcionan en las instalaciones de los Centros de Atención Primaria municipales Nº 41 y Nº 8.
DESDE 2005
Coordinado por Susana Mabel Mouly, docente del Trayecto Técnico Profesional con orientación en Panadería, el taller se puso en marcha en el 2005, cuando la empresa YPF donó los equipos básicos para la instalación de la panadería. Luego, de a poco, la institución fue completando el equipamiento con un horno, un freezer, una amasadora y otras maquinarias.
“En general, todos los días hacemos pan. Pero también tenemos una producción destinada al comedor de la escuela. Y los jueves hacemos facturas”, describe la docente, quien agrega que “lo importante es que los chicos egresan sabiendo todo acerca del oficio de panadero y repostero”.
Como se dijo, hace un tiempo los alumnos comenzaron a fabricar pastas caseras.
Y a partir de este año, una vez por semana hacen tallarines para los niños del Jardín de Infantes Nº 975.
“Tenemos planificado reforzar la merienda del Jardín con la elaboración de pizzetas, pastafrola, alfajorcitos y otras cosas”, dice Susana Mouly.
Además, mediante el boca a boca los alumnos fueron ganando “clientes”. “Empleados del Hospital Rossi ya son clientes fijos. Y nos han convocado para realizar el catering de distintos eventos educativos”, finalizó.
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