SAN PABLO.- Los fiscales que actúan en la Operación Lava Jato manifestaron ayer en un comunicado sin contenido legal que el ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva “participó activamente” de la red de corrupción en torno a la petrolera estatal Petrobras, una declaración que según el ex mandatario carece de pruebas y forma parte de una “cacería judicial” en su contra. En un escrito divulgado a la prensa sin valor jurídico, los fiscales salieron a defender la investigación que llevan adelante junto con el juez Sergio Moro, de la ciudad de Curitiba, frente a las denuncias de abuso de poder realizada por Lula ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra.
“ESTRUCTURA DELICTIVA”
En el escrito, cuatro de los fiscales del Equipo de Tareas de la Operación Lava Jato indican que Lula recibió, directa e indirectamente, ventajas (financieras) indebidas de esa estructura delictiva”, pero el ex presidente respondió que no existen.
El texto agrega: “Considerando que una de las formas de pago de coimas dentro de la trama montada en Petrobras eran las donaciones electorales, se debe destacar que, desde 2005, Lula admitió haber sabido sobre esas prácticas de financiación ilegal de las campañas políticas. Lula sabía que las empresas hacían donaciones electorales ‘por fuera’ y que había un ávido reparto de los cargos públicos”.
Y los fiscales indican que la red de corrupción se instaló entre 2004 y 2014, abarcando las gestiones de Lula (2003-2010) y de la presidenta suspendida, Dilma Rousseff, a partir de 2010, pese a que las investigaciones sobre sobornos de empresas para abastecer campañas políticas llevan la práctica hacia 1988 y la década del noventa.
OFENSIVA DE LOS FISCALES
De esa manera, los fiscales afirman que “no es creíble” que Lula “desconociera la motivación de los pagos “ilegales para campañas” y vuelven a vincularlo con dos propiedades en el estado de San Pablo que están bajo investigación sobre si el ex mandatario actuó mediante testaferros.
“Ejecutivos de las mayores constructoras del país, que se reunían y viajaban con Lula, participaban de la trama criminal, incurrían en fraudes en las licitaciones de Petrobras y pagaban coimas”, dice el texto que busca defender la competencia del juez Moro sobre Lula.
Lula sostiene que Moro no tiene competencia para investigar si tiene relación con una quinta en Atibaia y un departamento en el balneario de Guarujá y que este caso no puede incluirse en el escándalo Petrobras. Sí dentro del fuero criminal del estado de San Pablo y no del estado sureño de Paraná. En un proceso paralelo en Brasilia al abierto por la justicia en torno a la empresa Petrobras, Lula responde ya como procesado por el cargo de intentar obstruir la acción de la justicia.
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