Un hombre de 35 años sufrió el roce de un balazo en su cuero cabelludo al querer evitar que tres delincuentes asaltaran a su hija en su casa de 600 entre ruta 11 y 125.
Sucedió a las 21 del viernes, cuando la chica abrió el portón de su casa y la interceptaron los ladrones, quienes tenían armas, se movilizaban en una Renault Sandero Stepway negra y persiguieron a su víctima hasta el patio interior de la vivienda. Fue allí donde intervino su padre, Fernando Améndola.
Según fuentes policiales, el hombre confrontó con los intrusos, quienes hicieron varios disparos y escaparon por 600 hacia 122.
La víctima fue trasladada en un coche particular al Instituto del Diagnóstico, donde los médicos establecieron que tenía “un roce frontal en el parietal derecho”, es decir, increíblemente, una herida leve.
Los agresores escaparon, al parecer, sin llevarse nada.
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