Ordenar las finanzas públicas está probando ser un desafío más difícil de lo anticipado por el Gobierno. Los ingresos fiscales se resintieron por el cumplimiento de promesas electorales (quita de retenciones y modificación del Impuesto a las Ganancias) y el impacto de la recesión sobre la recaudación tributaria.
Según un trabajo de Management & Fit, además, en el transcurso del año el Gobierno tomó decisiones de incidencia negativa sobre el balance fiscal, tanto por consideraciones políticas como económicas.
Por el lado del gasto, el recorte previsto en los subsidios a las tarifas de los servicios públicos se está disputando en la justicia. A pesar de todo, el cumplimiento de la meta fiscal para este año está prácticamente garantizado.
EL GASTO
El Gobierno acotó el ritmo de aumento del gasto en salarios a los empleados públicos y literalmente pisó el freno en toda otra partida de gasto posible.
Además, la revisión al alza del PBI redujo el esfuerzo fiscal necesario para alcanzar el objetivo originalmente previsto (en alrededor de $ 29.000 millones).
Los problemas son más nítidos a partir del 2017, a medida que se sienta el incremento permanente en el gasto previsional y la devolución progresiva de fondos de coparticipación a las provincias.
Las elecciones de medio término también tendrán un efecto negativo puntual sobre las finanzas del Estado.
A corto plazo, la estrategia fiscal no se encuentra en peligro debido a la disponibilidad de financiamiento y a las buenas perspectivas del blanqueo
A largo plazo, no obstante, la receta obligada para ordenar las finanzas públicas tendrá que combinar esfuerzo fiscal genuino con crecimiento económico.
Por su parte el Instituto para el Análisis Fiscal Argentino (IARAF) destaca que utilizando la información proveniente de la ejecución presupuestaria del mes de junio en valores corrientes, en conjunto con el IPC-Córdoba, es posible delinear el estado de las cuentas públicas nacionales medidas en términos reales (es decir a moneda constante, descontado el efecto de la inflación) para el primer semestre del año.
En términos nominales y a diferencia del primer trimestre, en que los ingresos totales del Sector Público Nacional se impulsaron principalmente por el crecimiento de la recaudación, en los meses del segundo trimestre se observa una continua desaceleración del crecimiento en relación al comportamiento observado en los últimos meses. Esta evolución llevó a que en junio existiese un muy moderado avance nominal de los ingresos totales interanuales, de apenas el 12,4%.
DETERIORO
En términos reales, la situación se encuentra deteriorada en relación a 2015. Los ingresos totales muestran una contracción de 2,8%, que se profundiza si se excluyen las Rentas de la Propiedad, alcanzando en dicho caso una merma de 5% en relación al año anterior. Los ingresos tributarios, afectados en parte por las reformas aplicadas y por la caída en la actividad, han perdido 7,5% de su valor real, mientras que las Contribuciones a la Seguridad Social no han mostrado crecimiento real, lo cual es un indicador que la situación del empleo formal ha permanecido estancada en relación al año anterior.
El único rubro que mostró un avance real en relación al primer semestre de 2015 fue Rentas de la Propiedad, creciendo 25,6%
SUSCRIBITE a esta promo especial