Ni una convivencia previa ni otras prioridades personales -las dos causas que más postergan hoy la edad de casamiento- incidieron en Gabriela Ceccone y Christian Soer. Ambos miembros de la Iglesia Evangélica, no les interesaba convivir sino “hacer lo que Dios manda”. Aún así contrajeron matrimonio cuando ambos ya superan los 30. ¿La razón? “Nos conocimos siendo grandes: tardamos en encontrarnos, pero no tardamos nada en darnos cuenta de que queríamos pasar toda la vida juntos. Al poco tiempo de estar de novios ya nos pusimos a organizar nuestro casamiento”, cuenta ella mencionado otra de las razones que alimenta la tendencia. Y es que al haber hoy una menor presión social por constituir una familia, muchas personas no se lanzan a ello sin estar seguras de haber encontrado a la pareja ideal.
SUSCRIBITE a esta promo especial