Las 35 personas que ayer estaban en una parrilla al paso de 520 y 31 -entre dueños, empleados y clientes- no imaginaron la odisea por la que iban a atravesar por la irrupción de dos motochorros armados. Terminaron en el piso y, una mujer embarazada, con una crisis nerviosa.
Eran alrededor de las 3 de la tarde cuando dos sujetos, uno de los cuales ocultaba su rostro con una chalina y el otro con una bufanda, llegaron y para concretar el asalto se dividieron los roles.
Uno de ellos se dirigió hasta el sector de mesas con clientes, de las que estaban ocupadas “entre ocho y nueve”, según indicaron los responsables del comercio a este diario.
Apuntándoles con una ametralladora ithaka, comenzó a despojar a los comensales -que serían unos 30- de sus billeteras, celulares y relojes.
Su cómplice, en tanto, se encargó de hacer lo propio con los dueños y empleados, a quienes intimidó con un cuchillo.
“A LA 1, A LAS 2 Y A LAS 3”
Más tarde, Miguel Gago (33), encargado de esa parrilla, reveló a EL DIA que “el que amenazaba con el cuchillo la apuró a una empleada y le contó hasta tres, para que le diera rápido el dinero de la recaudación”, cuyo monto no dio a conocer. “Fue bravo, nos hicieron tirar a todos al piso. Entre los comensales había una señora embarazada, que sufrió una crisis nerviosa, y algunos niños”, reflejó. Calculó que ambos delincuentes “estuvieron menos de 5 minutos”, que fueron suficientes para llenarlos de terror.
“Se fueron con otro que los esperó en una moto”, citó. Y cerró: “ya nos asaltaron de día 2 o 3 veces. Y de noche, más”.
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