Mañana se van a cumplir dos meses desde que le entraron a robar a Hugo Mollo (68), un comerciante y dirigente vecinal de Olmos que en aquella oportunidad fue herido de un balazo, que casi le cuesta la vida. La tendencia en alza de inseguridad que su organización denunció tantas veces sigue vigente: ayer a la madrugada volvieron a meterse ladrones en su supermercado.
El propio Mollo marcó una diferencia clara entre aquel caso y el de las últimas horas: “Esto fue algo de rateros, lo otro fue otra cosa”.
Eran las 5.30 de ayer cuando los ladrones que fueron hasta el negocio de 197 entre 44 y 45 empezaron a sacar los tornillos que sujetaban las chapas del techo.
Los delincuentes se tomaron ese trabajo para abrirse un hueco y poder entrar al supermercado. La alarma detectó al que ingresó y empezó a sonar. Sin embargo, no por eso el asalto se interrumpió.
El intruso consiguió entrar en una oficina, donde había unos 5 mil pesos de los que se apoderó en un segundo. “No tuvieron mucho tiempo, robaron lo que pudieron y se fueron”, estimó Mollo, acerca de por qué los ladrones no registraron los otros sectores del comercio.
Los delincuentes se escaparon por el mismo lado que llegaron, entre las chapas del techo y luego por las edificaciones que hay alrededor.
“Todas las semanas pasa algo”, lanzó el dirigente, que preside el Centro Comercial Oacis, respecto de lo que pasa en el centro de Olmos.
Un ejemplo cercano que él aportó fue el de una carnicería que funciona a pocos metros, donde barretearon la puerta y se llevaron toda la plata que había.
Eso parece ser apenas la punta del iceberg, porque “ahora hay por lo menos dos robos por día”, incluyendo todas las diferentes modalidades, según expresó Jorge Rey, representante de esa agrupación comercial.
Mañana se cumplen dos meses de la noche en la que cuatro delincuentes irrumpieron en el domicilio de Mollo, en ruta 36 entre 46 y 47, con armas en las manos y amenazas constantes.
En el medio de esa situación tensa, Hugo tomó un arma suya y disparó al aire. Uno de los asaltantes le contestó de igual manera y le dio un tiro a él en el abdomen. Otro de los ladrones murió ahí mismo, presuntamente herido por un cómplice.
Desde entonces, Mollo pasó por una recuperación ardua pero logró salir adelante. Su respuesta con el arma para defenderse fue por su intento de estar precavido de tantos episodios delictivos, por los que viene luchando desde hace años.
“Físicamente estoy bien, con más fuerzas; emocionalmente, no es lindo, ni es fácil. Estamos todo el día pendientes de este tema. Tenía ilusiones de que el nuevo gobierno se decidiera a acabar con esto, pero estamos peor”, había declarado semanas después, cuando ya le habían dado el alta médica.
“cansados de esperar”
“En todo Olmos hacen falta más cámaras y más prevención con personal policial. En cada reunión, la Municipalidad nos dice que para ellos este tema es prioritario, pero eso no se refleja en las acciones”, apuntó Diego Príncipi, presidente de Calpo, otra entidad que pelea contra la delincuencia.
“La verdad es que de esperar estamos cansados, nadie nos da respuestas. Vamos a tener que hacer alguna manifestación en la Municipalidad, la Gobernación o la comisaría, porque lo que vemos es que nos toman el pelo”, disparó Mollo.
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