Por estos días, algunos alumnos de secundaria festejan su fin de ciclo jugando con nieve en Bariloche y otros, soñando con cerros escarpados a los que llegarán para dar una mano, como es el caso de los chicos - y grandes - de la Escuela N° 38 de Abasto, al frente de un proyecto solidario para ayudar a una escuela humilde de Rosario de la Frontera, en Salta. “Son unos 38 alumnos, entre los que hay adultos de la escuela vespertina, para muchos será su primer viaje y tendrán la posibilidad de conocer otros lugares y participar de una acción a favor de otros chicos”, contó Fabiana Rocha, profesora y una de las promotoras del peculiar viaje de egresados.
La docente, profesora de Geografía, pasó muchas horas al frente de sus alumnos hablándoles de lugares, de montañas y ríos, de climas y poblaciones, pero un día se le ocurrió que todo eso podía dejar el plano teórico para transformarse en una experiencia, “fomentar miradas y empatía que los ubique a pararse en otro lugar”, resume la docente.
“Pensé en hacer un viaje solidario con los chicos y a través de Facebook me contacté con un salteño que me habló de la escuela de Rosario de la Frontera, la idea era vincularnos sin ningún intermediario para conocer esa comunidad”, contó la profesora.
A partir de ese momento, tantos los alumnos de sexto, como algunos de quinto y adultos que concurren a la escuela vespertina comenzaron la campaña “Encontrando nuestro norte. Argentina somos todos” y comenzaron a reunir útiles escolares, ropa y calzado.
En esa comunidad educativa la posibilidad de realizar un viaje de egresados también se asocia a la oportunidad de expresar valores. En ese marco, ir al Noroeste Argentino no es gratuito y deben reunir donaciones de elementos que sean de utilidad para la escuela rural del paraje El Naranjo.
“Más allá de la campaña, lo que necesitamos es concientizar que Argentina es extensa, que en todos sus rincones hay necesidades y que ellos son un granito de arena en toda esta complejidad social”, aclaró la profesora de geografía.
LAS DONACIONES
Se está pidiendo alimentos no perecederos, útiles escolares, juegos de mesa, pelotas para realizar deportes, pintura, calzados, vajilla, elementos que sean útiles para lo cotidiano en las escuela.
En cuanto a lo educativo se considera que es importante que el alumno que no tuvo la posibilidad viajar también pueda apreciar y reconocer espacios geográficos, culturales y económicos distintos a los de todos los días.
Del viaje participarán adolescentes de 5ª y 6ª año de secundaria, adultos del turno vespertino, algunos padres y docentes.
Todos se enfrentan al desafío de reunir los fondos para pagar el traslado y la comida; por eso todas las semanas cada uno aporta el dinero que puede, venden comidas e infusiones en los recreos y se puso en marcha un taller de cocina en el que se elaboran pizzas, empanadas, tartas vegetarianas y pastas caseras. Además se organizó un servicio de catering con la asistencia de una extensión universitaria de la Facultad de Ciencias Económicas.
El viaje se realizará entre los días 17 y 25 de Octubre, se visitará la escuela del Paraje El Naranjo, ciudad Salta Capital, Quebrada de San Lorenzo, San Salvador de Jujuy, Salinas Grandes y se hará un circuito hasta la Quebrada de Humahuaca. El contingente dormirá en el colegio; en Salta capital, lo harán en el albergue “Legado Güemes” y en Jujuy, en el Regimiento 20 de Infantería.
“Muchos de los chicos que viajan son hijos de quinteros; otros provienen de hogares muy humildes o son gente de 50 años, como es el caso de los alumnos de la escuela vespertina que nunca tuvieron vacaciones, este será un lindo viaje de reconocimiento de nuestra geografía, pero también de solidaridad, valores a los que tiene que apuntar la educación del siglo XXI”, apuntó la docente.
Esta iniciativa se suma a las travesìas solidarias que realizarán las escuelas Secundaria 27, que va a Santiago del Estero, y la 51, que irá a Tucumán.
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