Un empresario en Lanús fue víctima de un secuestro perpetrado por un grupo de delincuentes que lo sosprendieron cuando llegaba a su casa. El hombre fue liberado luego de que su hijo negociara con los captores y acordara el pago de un rescate.
Este nuevo secuestro en tierras bonaerenses sucedió en la tarde de ayer, alrededor de las 19 horas, cuando Raúl Tomás Alonso (61) llegaba a su domicilio -ubicado en las calles Ministro Brin y Gobernador Llavallol- a bordo de su camioneta Audi modelo Q3.
A quince cuadras de su casa, los delincuentes lo traspasaron a otro auto, cuya marca y modelo no pudo ser identificada por el cautivo. Desde ese vehículo, utilizando el celular de su víctima, los captores se comunicaron con la familia de Alonso y pidieron un rescate por el empresario.
Un vocero policial afirmó que los delincuentes "amenazaron con asesinar a Alonso si llamaban a la policía". A raíz de estas advertencias, los familiares de Alonso decidieron no denunciar el secuestro y llevar adelante las negociaciones por cuenta propia.
Era un hijo del empresario el que se comunicaba con los secuestradoes, que luego de varios llamados aceptaron recibir un pago de 57.500 pesos y 400 dólares -un total de 63.000 pesos aproximadamente- para liberar a cautivo. A las 21.15, en la esquina de la avenida Intendente Rabanal y Erezcano, en el barrio porteño de Nueva Pompeya, el hijo de Alonso dejó el dinero del rescate. A los pocos minutos, su padre fue liberado por los delincuentes.
Más tarde, pade e hijo se dirigieron a la comisaría primera de Lanús, en donde denunciaron el hecho. Pero, como esto sucedió cuando todo ya había terminado, la policía no tuvo la chance de monitorear las llamadas ni el pago. Sin embargo, la denuncia recayó en la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Avellaneda, con intervención del titular de la Fiscalía Federal 2 de Lomas de Zamora, Sergio Mola.
"Lo que se había iniciado como una entradera derivó en un secuestro extorsivo" dijo uno de los investigadores de la causa, desechando la posibilidad de que el secuestro haya sido planeado desde el principio.
En cuanto a la camioneta Audo Q3 de Alonso, se informó que el vehículo fue abandonado por los delincuentes, y pudo ser localizado a través de un rastreo satelital. Finalmente, la camioneta fue recuperada en General Pirán y Tuyuti, de Tapiales, partido de La Matanza.
Ahora, con el único elemento útil para la investigación, se ordenó que el vehículo sea peritado por la Policía Científica bonaerense en búsqueda de alguna huella o rastro que permita identificar a alguno de los delincuentes. Por el momento, se informó no hay ningún sospechoso identificado ni detenido.
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