Una fotografía se hizo viral en junio pasado y dio la vuelta al mundo a gran velocidad desde Estados Unidos. Se disputaba la final de la Copa América del Centenario y el protagonista exclusivo era Lionel Messi, encerrado por todos los jugadores de campo chilenos, cinco de ellos muy cerca de su posición, formando una jaula a su alrededor. No fue ese un hecho aislado, sino una situación que se repitió durante varios pasajes de la carrera del crack rosarino con la camiseta albiceleste, pero que se profundizó durante tramos del último ciclo de Gerardo Martino. La premisa del “Tata” era simple: tenencia del balón, circulación precisa y nunca (o casi nunca) un bochazo al área. Sin embargo, más allá de las buenas intenciones, el problema, paradójicamente, pareció ser el propio Messi. Será ese uno de los grandes desafíos para Edgardo Bauza, reemplazante de Martino. Rodear no solo de buenas piernas sino también de jugadores inteligentes al futbolista de Barcelona, el que volvió donde nunca se fue. Por lo pronto, Lucas Pratto y Paulo Dybala, probables titulares hoy, están más que capacitados para devolverle una pared al 10 argentino.
Por el lado opuesto, Angel Di María podrá correr sin cansarse cuanto quiera, sin la misión de asociarse con Messi y con la chance de aprovechar algún cambio de frente al vacío del capitán.
SUSCRIBITE a esta promo especial