Andrea Frigerio está como en shock: acaba de entrar al atelier de L’oreal para definir detalles del make up de mañana para la gala de “El ciudadano ilustre” y en el atelier se encontró frente a frente con Jude Law, que se iba a preparar para las photo call de la presentación de “The Young Pope”, la miniserie de Paolo Sorrentino que se vio en premiere mundial en el Festival de Venecia al igual que la cinta que ella protagoniza. Y ambos estuvieron dialogando unos minutos sobre el extraño sumo pontífice que Jude hace para HBO y sobre “El ciudadano ilustre”.
Esto sucedió el sábado pasado en el Lido, donde la película “El ciudadano ilustre”, en la que Frigerio interpreta a Irene, la novia joven de Daniel Mantovani que se quedó en el pueblo con una vida chata y no siguió al que después sería el primer Premio Nobel de Literatura argentino, fue recibida con ovación.
El filme de Gastón Duprat y Mariano Cohn, que se enterará hoy si es premiada en el marco de la competencia por el León de Oro, se estrenó el jueves en Argentina, con los ecos de lo que todavía se sigue comentando en el Lido, donde figura tercera en la tabla de mejores películas del festival para la prensa italiana y primera en la consideración del público.
“Soy fanática de Jude Law, estuvimos hablando unos minutos, frente a frente, estoy un poco en shock”, cuenta riéndose Andrea Frigerio, puro glamour en Venecia, donde mostró a su Irene. “Me gustó mucho el personaje porque era muy distinto a lo que me ofrecieron toda la vida y yo buscaba algo así para componer. A mí siempre me convocan para hacer una señora de clase alta, como elegante, fría, distinguida, hay como un estereotipo conmigo”, contó.
Y cuenta que la convocatoria “pasó hace muchos años, cuando el proyecto todavía estaba verde y parecía que se hacía y después se caía”. El proyecto finalmente se llevó a cabo y dejó como resultado una celebrada cinta que “tiene eso de “pinta tu aldea y pintarás el mundo” y plantea esta cuestión de la humanidad de unirse en contra del distinto, donde te sentís seguro si pertenecés a un grupo aun cuando el grupo esté equivocado, porque si estás ahí estás protegido y no importa nada más; es algo que tiene que ver con el origen animal del hombre, el débil es expulsado, el distinto también, la manada busca el espíritu de manada como una forma de protegerse frente a lo que no conocemos”, reflexionó.
Y agrega: “Si lo pensás detenidamente, somos un montón de seres girando a velocidad inusitada sobre una roca, no se sabe hasta cuándo ni hacia dónde, y tenemos pánico, que unos lo transitan de una manera y otros de otra, entonces la mejor solución parece que es estar agarrado del otro aunque si explota todo igual vas a explotar por más agarrado que estés, el ser humano busca protección, hace tribu”.
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