1997 GRAN BRETAÑA
El semen fue extraído cuando el hombre estaba en coma. La viuda, Diana Blood, sostuvo una batalla legal durante dos años para que la autorizaran a ser inseminada con esperma de su marido muerto. En este caso no había autorización escrita del marido. La Corte de Apelaciones le permitió hacer el tratamiento, pero fuera del territorio de Gran Bretaña.
1999 ARGENTINA
Una mujer española se encontraba de luna de miel en Argentina cuando su marido falleció de un paro cardíaco. Ella solicitó ante la justicia argentina la extracción compulsiva de semen para realizarse un tratamiento de fertilización asistida en su país. Como ninguna norma lo prohibia, la justicia accedió, bajo el principio constitucional que establece que todo lo que no está prohibido, está permitido. b tituloSub
2005 ARGENTINA
Una mujer que enviudó mientras se sometía a un tratamiento de reproducción asistida se presentó ante la justicia para continuar con el tratamiento.
Se habían casado en 2005. Luego de cinco años intentando un embarazo recurrieron a un centro de reproducción para realizar un tratamiento de fertilización asistida. Producto de ello criopreservaron material genético y firmaron el consentimiento para un posterior implante pero a los pocos días le diagnosticaron cáncer del tipo linfoma no-Hodgkin a su marido. Nueve meses después, su marido falleció y ella recurrió a los estrados judiciales para que la autorizaran a utilizar el semen criopreservado. El tribunal de familia de Morón n° 3 dictó una sentencia que permitió a la mujer acceder a la técnica.
SUSCRIBITE a esta promo especial