T oda la semana previa se palpitó lo que en definitiva ocurrió; es que encima el Servicio Meteorológico Nacional había pronosticado un sábado primaveral con casi 26º de temperatura.
Y todo lo que se podía esperar de la edición Nº 58 del clásico entre Los Tilos y La Plata, finalmente sucedió. Dónde el clima enmarcó una jornada impecable, que pintó el firmamento con un azul furioso, donde ninguna nube se atrevió a manchar nada. Es que desde muy temprano las categorías infantiles de cada club, se hicieron presentes para empezar a sentir y vivir “El Clásico” de una manera singular; más de 1800 niños pintaron las distintas canchas del Barrio Obrero con las camisetas verdes y amarillas y vivieron junto sus padres y amigos una jornada maravillosa.
gran almuerzo dirigencial
Y a eso de las 13, con una lista de invitados que superó las 150 personas, dio comienzo el tradicional almuerzo dirigencial con la presencia de los dirigentes del club local, encabezados por su presidente Martín Carrique y por sus pares de Gonnet, con el Tano Roberto Bertone a la cabeza. Cabe destacar la presencia del intendente de nuestra ciudad, Julio Garro (ex jugador de San Luis).
Pero sin dudas la presencia rutilante en el evento fue la de Héctor “Pochola” Silva; uno de los íconos no solo de Los Tilos, sino de todo el rugby nacional.
El llamado “Hombre de la Vincha”, encima en el día de ayer cumplió 72 años y lo festejó rodeado de innumerables muestras de cariño, que el ex capitán de Los Pumas y parte fundacional del equipo nacional en el año 1965, no paró de agradecer en el medio de una jornada que de seguro, el ex jugador tilense no parará de recordar.
colorido y banderas
El ingreso de los equipos al campo de juego estuvo ordenado por una treintena de chiquillos de las infantiles de Los Tilos que hicieron a la entrada de la cancha Nº 1 verde un corredor de “Honor” por el que ingresaron los dos equipos.
Para darle un toque futbolero al in goal que da a espaldas al gimnasio, el club colocó una inmensa bandera que cubría en su totalidad las dimensiones de la pileta del club, tornando esa imaginaria cabecera en algo digno de una postal.
En el sector que da a la calle 523, se colocó un grupo de juveniles, que hizo flamear toda la tarde una bandera con el logo de los Rolling Stones y los colores de Los Tilos, que a la hora de alentar, cuando La Plata fue por el empate, claramente fueron el sector desde donde bajó el apoyo más ruidoso apara el quince de Luis Violini y Juan Misson.
Lo dicho, ayer en el Barrio Obrero se vivió una fiesta ovalada sencillamente espectacular.
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