Por
martin cabrera
L os primeros 20 minutos de Estudiantes despertaron ilusión y entusiasmo. Los últimos 20, todo lo contrario. El Pincha derrotó 1-0 a Sarmiento y sumó un nuevo triunfo para seguir arriba en el campeonato, pero sufrió demasiado contra un rival débil que cuando se dio cuenta estaba en partido lo atacó. Y casi le amarga la tarde.
El equipo de Nelson Vivas salió a la cancha con la clara intención de ganar el partido. Con la buena salida desde el fondo, el primer pase en Julián Marchioni y las subidas de Matías Aguirregaray por derecha y Carlos Auzqui por izquierda, trianguló, generó juego asociado y fue paciente para empezar a tocarle el timbre a una defensa que no sabía como frenar ese vendaval.
Lo pasó por arriba a Sarmiento. Literal. No lo dejó pensar y por las bandas creó una, dos y hasta tres situaciones claras de gol en ese arranque frenético. Al minuto Marchioni probó desde afuera y Chiarini dio un largo rebote que luego despejó un defensor. A los 3 un cabezazo de Ignacio Bailone pasó a centímetros del palo izquierdo del arquero. Un minuto después el chileno Vargas se demoró adentro del área para empujar al gol.
Estaba al caer el gol. Y cayó nomás, luego de un córner desde la derecha ejecutado por Vargas que entre Bailone y Jonatan Schunke empujaron al gol, a esa altura más justo que la cárcel para un criminal.
El ex jugador de Lanús fue una pesadilla en esos primeros minutos. Les ganó a los centrales en el juego aéreo cada vez que recibió un centro preciso pero también cuando quiso ingresar con pelota dominada. Una grata aparición para empezar a generarle la duda al técnico: ¿no está mejor que Lucas Viatri para ser titular?
El partido siguió ese camino, pero lentamente las imprecisiones empezaron a decir presente. Malos pases, desatenciones defensivas y la enorme carencia a la hora de buscar juego asociado. No pudo Vargas pero tampoco lo acompañaron. Estudiantes se despidió de ese primer tiempo con dudas, pero como Sarmiento demostró un bajísimo nivel pocos pensaron que la historia podía cambiar en 45 minutos.
se le vino la noche
Así como en la cancha de Tigre el equipo fue otro en el complemento, ayer pasó lo mismo. Todo lo bueno del inicio lo dejó en el vestuario. Y ese espectador VIP llamado Mariano Andújar tuvo que ponerse la cinta de capitán para demostrar porqué es el mejor arquero del fútbol argentino. Por lo ratificado ayer, no quedan dudas.
Para refrescar a su equipo Nelson Vivas metió dos cambios: adentro Lucas Viatri por Vargas y Gabriel Graciani por Solari. Ninguno anduvo bien. Y tras cartón Estudiantes perdió la pelota.
Sarmiento, con marca en la mitad de cancha, la lucha de Leandro Díaz y la polenta del ecuatoriano Kevin Mercado le rodeó la manzana.
A los 23 minutos Andújar le tapó un mano a mano a Díaz luego de una pérdida en la mitad de cancha. Tras cartón se produjo la jugada de Schunke sobre Mercado que dejó dudas. Otra vez salvó el arquero y a falta de diez minutos el ingresado Héctor Cuevas ganó de cabeza para hacerlo estirar a Schunke. que reventó la pelota a pocos centímetros de la línea de gol.
La más difícil llegó en los últimos segundos del descuento. Falló en el salto el tucumano Diarte, y Mercado le pegó fuerte y cruzado. Pareció gol, pero otra vez Mariano Andújar desvió al córner.
Ganó Estudiantes porque tuvo un mejor arranque y porque tiene un arquero de Selección. Es verdad que jugó con un equipo alternativo, pero también que en el complemento dejó enormes dudas, que no podrá permitirse el jueves si es que quiere seguir en carrera en la Copa Sudamericana.
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