El 82 por ciento de los pacientes argentinos con linfoma, un tipo de cáncer que afecta la sangre, desconocía la existencia de esa enfermedad al momento del diagnóstico, según un relevamiento reciente de la Red Mundial de Grupos de Pacientes con Linfoma (Lymphoma Coalition).
“La información es clave porque esto puede llevar a la persona a consultar al médico y en el linfoma, como en la mayoría de los cánceres, el diagnóstico temprano mejora el pronóstico”, señaló Haydée González, presidenta de Linfomas Argentina.
El relevamiento de Lymphoma Coalition, del cual participó Argentina junto a otros 68 países, arrojó que “apenas 18 por ciento de los pacientes argentinos y 27 por ciento de los pacientes en el mundo sabían qué era el linfoma antes de ser diagnosticado”.
Los resultados revelaron también que sólo uno de cada cinco pacientes había sospechado la enfermedad antes del diagnóstico.
A su vez, otra encuesta a cargo de TNS en cinco países de Europa (Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido), que contó con más de 5000 participantes, aseguró que el 79 por ciento de los consultados no sabían que el linfoma no-Hodgkin era la forma más común de linfoma en el mundo.
Además, menos de la mitad de los encuestados pudo identificar correctamente los síntomas de la enfermedad.
“Existe un síntoma que es el aumento de tamaño de un ganglio o de un grupo ganglionar que no responde a ninguna infección específica que puede pasar en el cuello, en la ingle, en la axila, en cualquier lugar”, describió González.
“Luego hay otros síntomas menos específicos, como cansancio extremo, sudoración intensa durante la noche, pérdida de peso, picazón en todo el cuerpo, que pueden ser indicios para que la persona se acerque al médico y se comience a investigar. En los jóvenes, el linfoma de Hodgkin es el primer cáncer en incidencia, pero afortunadamente es el que más posibilidades de cura tiene”, detalló González.
SUSCRIBITE a esta promo especial