“El primer paso para tratar esta enfermedad es evitar los alérgenos que causan los síntomas. También se pueden administrar antihistamínicos de segunda generación, corticoides e inmunoterapia (vacunas)”, explican los médicos de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (Aaaeic).
Y a quienes son más sensibles a padecer esta enfermedad, recomendaron limitar las actividades al aire libre en los días de alta presencia de polen, viajar con las ventanillas de vehículos cerradas, usar anteojos de sol para proteger la mucosa ocular, ventilar la casa en las horas de más bajas temperaturas -cuando los granos de polen no están presentes- y lavar la ropa al final del día para eliminar las partículas que hubieran quedado prendidas en las telas.
Cabe destacar que en el país funcionan estaciones de conteo de polen, que buscan aportar información para detectar personas alérgicas aún no diagnosticadas respecto a qué tipo de polen les desencadena los síntomas.
Este muestreo polínico es efectuado por un dispositivo captador llamado “Rototod”, que intercepta las partículas del aire, incluyendo los granos de polen.
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