“Lo mejor que los actores podemos hacer es desarrollar un buen olfato para detectar material bien escrito y buenas historias; aún así, tampoco tienes la certeza de que la película saldrá bien”, sostuvo Bryan Cranston, el célebre actor de “Breaking bad” de 60 años que protagoniza “El infiltrado”, cinta que se estrena esta semana bajo la dirección de Brad Furman.
“El infiltrado”, basada en hechos reales, cuenta cómo el agente federal Robert Mazur (Cranston) se infiltra a mediados de la década de 1980 en el cartel de la droga del narcotraficante Pablo Escobar haciéndose pasar por un empresario dedicado al blanqueo de dinero.
Durante la misión pone su vida en juego mientras trata de reunir pruebas contra más de 100 implicados en esa red. “El mundo siempre ha tenido interés por lo criminal y los grandes villanos. Y el cine no es una excepción”, comentó Cranston.
“Existe una fascinación hacia lo prohibido, con historias llenas de folclore, insinuaciones, rumores, misterio... Vivir en ese mundo es algo tabú, pero nos encanta. Queremos ser testigos de ese mar de destrucción, pero no vivir en él. La película te permite justo eso”, señaló.
El reto de Cranston en el filme no era nada fácil, ya que, en realidad, encarna a tres personajes diferentes. Primero el actor asume la identidad de Bob Mangione, un delincuente callejero de poca monta. Después pasa a ser Bob Muzella, el agente que ejecutará una de las mayores operaciones encubiertas de la historia. Y, en todo momento, es Bob Mazur, un corriente hombre de familia.
“Digamos que Bob Mazur y Bryan Cranston tienen el mismo objetivo: hacer un papel y que sea lo más honesto posible para ser efectivo. Pero si Bryan se equivoca, hace otra toma. Si Bob se equivocaba, podía ser asesinado”, manifestó.
“El infiltrado”, de Brad Furman, cuenta con John Leguizamo, Diane Kruger y Benjamin Bratt en un reparto donde aparecen también Simón Andreu, Rubén Ochandiano y Elena Anaya.
SUSCRIBITE a esta promo especial