El fuerte temporal que afectó a la Región en las últimas horas provocó graves problemas al club Everton, fundamentalmente en el predio ubicado en 7 y 629.
Ayer por la tarde, las ráfagas de viento que alcanzaron los 70 kilómetros por hora volaron el techo del departamento de fútbol que está ubicado detrás de uno de los arcos. Las chapas se desprendieron por completo y terminaron adentro del campo de juego, sin ocasionar ningún herido.
“Es una de las últimas obras que hemos realizado en el club con mucho esfuerzo”, argumentó ayer el presidente de la institución, Marcelo Fortes.
Y agregó: “por suerte no pasó absolutamente nada, porque sino se hubiese registrado una tragedia porque a esa hora, nadie se encontraba en el campo de juego. Los chicos del plantel superior se encontraban en el gimnasio cuando ocurrió esto”.
Además, el fuerte temporal destrozó la publicidad estática que estaba ubicada en el alambrado que da a espaldas a la avenida 7.
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