Cuando parecía que el triunfo obtenido en Paraná el viernes traía paz, sobre todo luego del abrazo en la puertas del vestuario, la relación entre Gustavo Alfaro y Daniel Onofri podría tensarse de nuevo.
Está claro que el técnico no quería saber nada con la venta de Maximiliano Meza , por lo que sellado el acuerdo en la tarde de ayer con el Rojo, al enterarse, desde ese momento el humor del entrenador albiazul no es el mejor.
El miércoles el Presidente tuvo un contacto con el DT y le pidió encontrarse por la noche, pero no le adelantó que sería para ponerlo al tanto que Independiente había vuelto a la carga. Alfaro se excusó de reunirse ya que era el cumpleaños de su señora y tenía un compromiso familiar.
Pero, el técnico sabía que algo estaba pasando, puntualmente que estaba empezando a perder a Meza . Y ayer por la mañana en Abasto su humor no era el mejor por que sabía que el desenlace estaba cerca.
Tal era el enojo de Alfaro , que hubo quienes pensaron que podía llegar a dar un paso al costado. Pero el DT se llamó a silencio, más allá de seguir de cerca las informaciones que indicaban que Meza ya era jugador del Rojo. Por estas horas, nadie se anima a adelantar nada qué pasará cuando Alfaro y Onofri estén frente a frente, ya que hasta anoche hubo mensajes de uno a otro, pero las recepciones no estaban garantizadas.
En la Sede de calle 4 aseguran que no ocurrirá nada y que el técnico sabrá entender la situación; desde gente cercana al entrenador no están tan seguros de lo que pueda terminar decidiendo Alfaro .
Por lo pronto, hoy al mediodía debería dar una conferencia de prensa. ¿La dará?.
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