La vicepresidenta Gabriela Michetti presentó un escrito ante le juez federal Ariel Lijo pidiendo su sobreseimiento definitivo en la causa en la que se la investiga por el origen del dinero que le fue robado de su casa la noche en que Cambiemos ganó el ballotage.
Mediante un escrito presentado por sus abogados, Ricardo Gil Lavedra y Alicia Cano, Michetti explicó de dónde habían salido los pesos y dólares que le fueron robados, y desvinculó a la Fundación SUMA, que encabeza, de cualquier situación irregular.
Michetti precisó que los pesos que le sustrajeron no eran 200 mil sino “un poco menos”, 189.500, una suma recaudada “entre varias personas para hacer frente a los gastos de la cena anual de la Fundación SUMA”, que le había llevado su novio, Juan Tonelli Banfi, la noche anterior a la sustracción. Esa cantidad fue el producto de una colecta que realizaron sus colaboradores Santiago Riobó y su hermana Silvina, y el senador nacional Federico Pinedo, agregó dando nombres de donantes.
Sobre los dólares, insistió con que se trató de un préstamo de su pareja y se lamentó: “No tenía ahorros que permitieran pagarle a mi hijo una carrera de posgrado en el exterior, como era su deseo”.
El dinero fue guardado, según Michetti, circunstancialmente en un placard: “Pensé dejarlo allí de modo momentáneo hasta que pudiera llevarlo a alguna caja de seguridad. Lamentablemente, los viajes y el fragor de la campaña electoral me lo impidieron”.
Los dólares, añadió, figuran “en la declaración jurada del impuesto sobre los bienes personales de Juan, del año 2015, por la suma de 647.000 pesos. Cabe señalar que el importe está expresado en pesos por exigencias de la ley tributaria”.
En cuanto a SUMA, Michetti expresó: “Por razones políticas no legales, no quiero que quede sombra alguna sobre la actividad de la Fundación”.
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