El delincuente que el fin de semana fue rociado con combustible por parte de un playero en una estación de servicio de City Bell, que en aquel momento había sido acusado por “tentativa de robo calificado y portación ilegal de arma de uso civil”, ahora está investigado por un intento de homicidio.
Es a partir de la ampliación en la imputación que decidió hacer el fiscal Marcelo Romero, quien interpretó que, como le gatilló dos veces al cuerpo a la víctima, en realidad buscó matarlo.
El viernes a las 6.30 de la mañana ese ladrón de 21 años llegó en bicicleta a la YPF de Centenario y Güemes. Tardó segundos en sacar un arma para increpar a uno de los playeros.
Pero ese hombre se defendió con el surtidor que tenía en la mano y le echó combustible encima al delincuente, que cayó al piso confundido pero que luego se reincorporó para intentar dispararle en dos oportunidades.
Las balas no salieron y al asaltante lo redujeron en poco tiempo entre otros testigos del episodio, que además quedó filmado por las cámaras del lugar.
Ahora la causa que hay en su contra sumó el cargo más gravoso. “Su actitud de disparar en un sitio así habla de un desprecio por la vida”, opinó el fiscal Romero.
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