Rami Malek fue una de las grandes sorpresas de los Emmy, al llevarse el premio al mejor actor dramático, una categoría que incluía a pesos pesados como Kevin Spacey, Bob Odenkirk y Liev Schreiber por su actuación en “Mr. Robot”, el sorpresivo suceso televisivo creado por Sam Esmail. “Wow”, llegó a pronunciar, con los ojos bien abiertos, su marca registrada, mientras subía al escenario y antes de brindar un emotivo discurso.
Pero, terminadas las formalidades, fue tiempo de festejos para Malek, quien, como hiciera en la reciente rueda de prensa en el Festival de Toronto, donde presentó su nuevo filme, “Buster’s Mal Heart”, seguramente destapó una botella de fernet y la mezcló con Coca: su bebida preferida.
¿Cómo llegó este actor, nacido en Estados Unidos pero descendiente de egipcios, a conocer la bebida más famosa de Córdoba? Según le relató a The Daily Beast, Malek sufrió una crisis de identidad en 2010 que lo llevó a dejar todo. Acababa de filmar “The Pacific”, cuando agotado del mundillo de Hollywood en el que se estaba convirtiendo en una estrella en ascenso, decidió viajar hacia Argentina: “Pensé que iba a quedarme a vivir allí. Pensé: ‘Basta de todo, voy a vivir aquí hasta arreglar mi cabeza’”.
El reseteo mental y espiritual sin dudas lo ayudó a regresar con nuevas energías, realizando numerosos roles en grandes películas hasta la actuación que lo catapultó, en la indie “Short Term 12” que también elevó a las mieles del éxito a Brie Larson. Y, afirma Malek, no hubiera sido posible sin fernet. “Tiene como 40 malditas hierbas medicinales, es asquerosa, pero es tan deliciosa”, se ríe Malek de su placer culposo.
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