El triunfo de ayer de Estudiantes fue muy importante y significativo, porque además de posicionarse otra vez como un animador, le amargó a Atlético Tucumán una larga racha positiva de 32 partidos sin perder como local.
El Decano no caía en el Monumental José Fierro desde el torneo de la B Nacional, desde el 11 de agosto de 2015 cuando el verdugo fue Instituto.
EL FIN DE UNA MARCA
A partir de entonces edificó una larga racha positiva, con todo un torneo en el ascenso y el campeonato pasado, hasta que ayer, en el partido 33, fue Estudiantes el que le bajó la cortina.
Sin lugar a dudas, fue un golpe de autoridad arriba de la mesa que dio el elenco dirigido técnicamente por Nelson Vivas, dado que destrozó una notable marca, en una cancha que fue una verdadera caldera por el masivo apoyo en las tribunas que tuvo el conjunto dueño de casa durante el partido.
Para Estudiantes, después de la eliminación copera, fue la posibilidad de volver a tomar confianza.
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