El público mendocino fue protagonista en ir calentando desde temprano la fría noche de esta ciudad. Con varias horas de antelación comenzó a arribar al estadio Malvinas Argentinas y brindarle su apoyo al seleccionado argentino.
Media hora antes del inicio del encuentro ante Uruguay, el escenario cuyano ya lucía colmado, confirmando la expectativa demostrada al momento de concretar de manera fugaz la compra anticipada de las localidades.
Javier Mascherano, el local Ramiro Funes Mori y, llamativamente, Lucas Alario, fueron algunos de los futbolistas argentinos más aplaudidos por el público, aunque la mayor ovación, naturalmente, se la llevó Lionel Messi, quien agradeció con un saluda con su mano cuando se retiró hacia los vestuarios tras terminar el calentamiento previo.
Fue una noche especial para los hinchas argentinos. En primer lugar, por tener a la Selección en el interior del país en un partido oficial. Y, al margen de ellos, porque se trató del primer partido de Messi tras aquella renuncia mediática, que al final nunca llegó a concretarse en el plano oficial
Leo fue el más mimado por los hinchas, con gritos, aplausos, pancartas y banderas en los cuatro costados de la cancha.
UN CAMPO REGADO, COMO LE GUSTA A LEO MESSI
Dos veces se regó el campo de juego en las últimas horas antes del encuentro, a pedido del cuerpo técnico argentino. El primer riego, efectuado con una manguera de bomberos por cada mitad del terreno, se efectuó poco más de dos horas antes, mientras que el último se realizó a apenas 20 minuto del inicio del clásico con Uruguay.
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