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Por Redacción

El ex delantero, experto en convertir en los clásicos, dejó un recuerdo imborrable en el hincha del Lobo

Por

Walter EpIscopo

Semblanza

E l mundo Gimnasia en la tarde-noche de ayer se vio convulsionado. Aquellos que peinan canas lo recuerdan. Porque les arrancó un desaforado grito de gol en algún momento. Seguramente habrá generaciones que no lo vieron, pero saben de quien se trata y algo han escuchado cuando le nombran a Miguel Angel Gambier . El Pampa . Un tremendo goleador, que como luchó siempre en una cancha, también lo hizo en la vida misma, hasta ayer, cuando falleció.

Su hijo Rodrigo contó en declaraciones a la prensa que, “en 2013 le detectaron un cáncer en el estómago y lo debieron operar. Después de eso le hicieron sesiones de quimioterapia y después la enfermedad le salió en el peritoneo” .

Y hasta lo último luchó, rodeado de su familia, en su casa, en Pellegrini, provincia de Buenos Aires, en el límite con La Pampa. Gambier tenía 57 años, había nacido el 6 de mayo de 1959.

Sin dudas se puede decir que el fútbol argentino está de luto. Fue ídolo donde jugó. Debutó en Deportivo Morón en 1983, luego jugó en Independiente, Platense, Gimnasia, Tiburones Rojos (México), Central, Lanús, Colón, Los Andes, Costa Brava (General Pico) y se retiró en Huracán de su Pellegrini natal, en el año 1998.

En su carrera hizo 136 goles, pero sin dudas para los hinchas del Lobo, solo 19 cuentan, porque son los que hizo defendiendo la azul y blanca, donde actuó durante dos temporadas, del 30 de agosto de 1987 al 3 de septiembre de 1989.

Morocho. Grandote. Duro. Con una polenta tremenda, el Pampa dejó su sello donde el hincha pide un “plus”: los clásicos. Jugó cuatro y no perdió ninguno, anotando en tres de ellos. Esos cuatro goles que le convirtió al rival de toda la vida quedaron grabados para siempre, ya sea en el Bosque ó en 57 y 1. Es que cuando el Pampa estaba en la cancha, los del Lobo sabían que iba a convertir; los del Pincha lo veían y sufrían porque siempre le hacía goles. Pero no pasaba de ahí...

En todos los clubes donde jugó, dejó excelentes recuerdos, porque supo hacer festejar a sus hinchas y se hizo querer. Y en Gimnasia también, jugó su primer partido y el último en el Bosque con la camiseta mens sana.

Hoy el gol está de luto, porque sin dudas, se fue uno de sus mejores intérpretes.

Hasta siempre Pampa ...

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