La calle 4, de 503 a 505, fue tomada primero por dos casillas. Pasó el tiempo y mientras los lotes se fueron ocupando por compradores que comenzaron a construir, la calle también fue aumentando en el número de ocupantes, y entre ambas cuadras llevan más de diez “construcciones precarias”. El caso fue denunciado en la Municipalidad, y lleva el número de expediente 830798/11. El cambio de gestión llevó el caso a “fojas cero”, porque las actuales autoridades tienen que “informarse” para poder actuar en consecuencia.
Marcos Cocca, dueño de cuatro lotes que están frente a la calle tomada, terminó haciendo una denuncia por amenazas en su contra por parte de quienes tomaron la calle. “Me pusieron un revolver en el cuello cuando intenté resolver la situación”. La causa, que lleva varios años, “descansa”, como dice el denunciante, en el juzgado del doctor de Pablo Massi.
Anabel, su hija que vive en la zona hace tres años, asegura que tiene que llevar una “equilibrada convivencia”, a tal punto que termina “informando a los ocupantes de la calle sobre cada lote que se va vendiendo en la cuadra de 4 entre 503 y 504, porque ese crecimiento va “obstruyendo” la salida de los ocupantes. “De no creer, pero así estamos viviendo en Villa Castells. En lugar de progresar, tenemos hasta la calle tomada”.
Cocca también comentó que “en algunas oportunidades les ofrecieron a los ocupantes de la calle trasladarlos a otros barrios.Pero como no les gustaron las locaciones, prefirieron quedarse en el lugar donde están. Cuando parecía que los iban a llevar a un sector de Tolosa, donde se levanta un plan federal de viviendas, no aceptaron ir porque no les construían una casa como ellos querían también se negaron”.
Carolina Varela vive una verdadera pesadilla. Logró el crédito hipotecario para construir en un terreno de su propiedad en 7 bis entre 477 y 478, a esa altura es el límite entre Gonnet y City Bell. Tras recibir el anticipo para empezar con la obra, su lote fue usurpado. Ahora la vecina alquila y paga la cuota de ese anticipo que significa unos 1.000 pesos por mes que “están usufructuando otros, porque yo tengo tremendos gastos y disgustos por la situación que me toca vivir”.
Otra vecina planteó un cuadro similar, pero en 498 y 3. Elisabet dice que “estoy al borde de quedar en situación de calle. Se vence el alquiler en quince días y no tengo donde ir porque un grupo de extranjeros me usurpó la vivienda. Cuando intenté recuperar lo mío, junto a mis hijos adolescentes, me destruyeron el auto y nos atacaron cerca de 20 personas.
Las usurpaciones ocupan gran parte de los temas que abordan las reuniones del foro vecinal de Villa Castells, donde se conocieron estos vecinos y entre ellos buscan una salida a una situación que ya califican como “asfixiante”.
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