El secretario de Seguridad de La municipalidad de La Plata, Daniel Piqué, fue indagado ayer por la Justicia penal en la causa que investiga la muerte de Yésica Emilia Uscamayta Curí (26), ocurrida el 1º de enero pasado en una quinta de Melchor Romero, donde se desarrolló una fiesta clandestina con la participación de unas 300 personas.
Asistido por Fabián Améndola, el imputado por “incumplimiento de los deberes de funcionario público” negó ante el fiscal penal de La Plata que investiga el caso, Alvaro Garganta, haber ordenado que se quite la custodia de la Policía Local, y tener responsabilidad alguna en el hecho investigado, precisaron voceros judiciales.
Piqué -agregaron- declaró cerca de dos horas en la fiscalía de 7 y 56 acerca del funcionamiento de la estructura de seguridad que maneja en la comuna. En un tramo de su extensa declaración, el funcionario comunal describió las instrucciones que supuestamente le dio a la Policía Local y a Control Ciudadano (ex Control Urbano) durante la noche en que se desarrolló la fiesta en Melchor Romero, señalaron fuentes de Tribunales.
También afirmaron que Piqué expuso qué instrucción le dio al funcionario a cargo de Control Ciudadano y al de la Policía Local, para que dichos organismos estén en permanente comunicación para brindarse apoyo.
En ese sentido, los voceros indicaron que el secretario de Seguridad contó que ordenó que estuvieran comunicados en forma constante y que todos los medios con los que contaba la Policía Local se pusieran a disposición de los inspectores de Control Ciudadno, ante cualquier eventualidad, y aseguró que no dispuso ese día un punto fijo de control y menos que se levantara uno. El funcionario declaró que el control sobre fiestas estaba a cargo de las áreas respectivas de Control Ciudadano.
En el llamado a indagatoria, el fiscal citó el decreto ley 6769/58 -Ley Orgánica de las Municipalidades-, que en su artículo 8 establece: “(...) Las Unidades de Policía de Prevención Local tendrán por funciones (...) Impedir que los hechos delictivos o contravencionales, tentados o cometidos, produzcan consecuencias delictivas ulteriores”.
Para el fiscal, Piqué no habría tomado las medidas que el caso aconsejaba, como la clausura de ese predio situado en 520, 159 y 160, su inmediato desalojo y, fundamentalmente, la presencia de personal policial, ya que Uscamayta Curí poco después apareció ahogada dentro de una pileta. De la prueba analizada, entre ellas la declaración del secretario del juez César Melazo, Daniel Amerise, quien se había enterado de la realización de la fiesta y se lo comunicó a Piqué mediante un Whatsapp y el análisis de las comunicaciones telefónicas, “existen motivos suficientes para sospechar que (...) resulta ser penalmente responsable del hecho descripto”.
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