Por EDUARDO TUCCI
OPINION
La Selección va a tener que ir acostumbrándose a jugar sin Lionel Messi si nos atenemos a lo que marcan los números recientes: rumbo a Rusia 2018, de diez encuentros la Pulga jugó tres. Ahora la lesión en el muslo derecho lo dejará tres semanas afuera de las canchas y el Patón Bauza tendrá que hallar en tiempo récord un equipo que rinda sin la presencia de su capitán.
Lío no estará disponible para los partidos con Perú en Lima y Paraguay en Córdoba, previstos para los primeros días de octubre, y la disyuntiva pasará no por buscarle un sustituto -es absolutamente irremplazable-, sino por armar un equipo sin él.
Los números cantan a las claras la incidencia del rosarino cuando marcan que Argentina ganó los tres partidos con Messi (Uruguay, Bolivia y Chile), pero sólo se impuso en uno de los que no jugó (Colombia).
Más allá del bajón, queda como aliciente que Bauza deberá buscar variantes por una dolencia física y no por una decisión de su mejor jugador, como había ocurrido después de la derrota por penales contra Chile en la final de la Copa América Centenario.
En medio de una coincidencia notable -el mismo día en que el Patón declaró que “el equipo tiene que aprender a jugar con Lionel o sin él” el Diez se lesionó en el partido con el Atlético de Madrid-, el desafío principal pasa por superar lo que marcan las estadísticas en el sentido de que al equipo dirigido por Bauza, y antes por Gerardo Martino, le cuesta mucho desenvolverse sin el mejor futbolista del mundo.
La eficacia se cayó a pedazos cuando la Pulga no estuvo, a punto tal que nuestro equipo nacional sólo sumó el 40 por ciento de los puntos en juego: derrota contra Ecuador, empates con Brasil, Paraguay y Venezuela y apenas un éxito sobre Colombia.
El desafío principal pasa por superar lo que marcan las estadísticas: al equipo dirigido por Bauza, y antes por Gerardo Martino, le cuesta mucho desenvolverse sin Lionel Messi
En Barcelona, mientras lamentaban la baja de su figura central, anunciaron que serán tres semanas de “parate” que se cumplirán justo el 12 de octubre, o sea un día después del partido de Argentina con Paraguay.
Con los dos encuentros que se perderá en la Selección, en total Lío se habrá quedado al margen en ocho partidos enteros y buena parte de otros dos en lo que constituye algo inédito en la historia reciente del equipo albiceleste.
En definitiva, nuestro equipo nacional se enfrenta una vez más al desafío de tener que saltar a la cancha sin su figura principal, obligando al Patón a afinar bien el lápiz y acelerar al máximo los planes para que se lo extrañe lo menos posible frente a dos de los cuatro compromisos que le quedan de aquí a fin de año. Una tarea, sin dudas, nada sencilla.
SUSCRIBITE a esta promo especial