El juez Claudio Bonadio aseguró ayer que nunca ordenó quemar las cunas y sacos de dormir “peligrosos” confiscados en la causa que investiga supuestas irregularidades en un plan estatal de ayudas a recién nacidos y en la que están procesados varios ex funcionarios kirchneristas.
“NUNCA (sic) en el presente expediente se resolvió con que metodología se deberían destruir los elementos peligrosos” y el tribunal comparte las “preocupaciones respecto a la protección del medio ambiente” por lo que “el tema de la cremación es una construcción mediática de quien difundió la noticia”, señaló el magistrado en un documento publicado por el Centro de Información Judicial (CIJ).
En un texto de 21 páginas, Bonadio aclaró determinadas cuestiones sobre la causa en la que investiga supuestos sobreprecios al Estado en las licitaciones de un programa de ayudas para recién nacidos, denominado “plan Qunita”.
Este proyecto estatal fue impulsado por el Ministerio de Salud durante el último año de Gobierno de Cristina Fernández con una inversión de 1.100 millones de pesos para entregar a madres de bajos recursos paquetes de ropa y elementos de higiene para bebés, así como accesorios para cunas.
Por esta causa están procesadas una veintena de personas, en su mayoría ex funcionarios, entre los que se encuentran quien fuera jefe del Gabinete kirchnerista Aníbal Fernández y el ex ministro de Salud Daniel Gollán.
La denuncia por el pago de sobreprecios y otros ilícitos fue realizada por la legisladora porteña Graciela Ocaña, quien destacó que las seis empresas -la mayoría con dirección en nuestra ciudad. que habían obtenido la adjudicación del plan tenían un objeto social distinto al de la fabricación de esos artículos que integraban el kit.
En el documento, el juez también respondió a las acusaciones de algunos diputados, abogados y referentes sociales sobre su accionar en la investigación. En ese sentido, se dirigió a los diputados del kirchnerista Frente para la Victoria Martín Doñate y Carolina Gaillard, y al presidente de la Federación Argentina de Cartoneros y Carreros (FACyR), Sergio Sánchez.
Todos ellos habían mostrado su preocupación por la orden de Bonadio de destruir aquellos “kits” de cunas y sacos de dormir, unos 60.000, que resultan peligrosos para la salud de acuerdo a informes pediátricos y tecnológicos.
Tras conocerse la medida, varios referentes sociales y medios periodísticos aseguraron que este procedimiento se iba a realizar mediante incineración, por lo que FACyR le pidió al juez que tuviera en cuenta el “daño ambiental irreparable” que podía causar la quema de estos recursos y le pidió que se los entregara.
DEFINE SALUD
En el texto publicado ayer, Bonadio negó que esta fuera su intención y aclaró que de hacerse, sería una decisión del Ministerio de Salud, de la que el juzgado “es totalmente ajeno”.
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