Desde que el año pasado la persiguieron tres veces al bajar del micro en Los Hornos y en una de esas ocasiones le robaron el celular, Julia Romero prefiere trabajar más horas pero volver a su casa en remise. “Me sale 150 pesos cada viaje desde el centro a casa, pero los fines de semana, que salgo a las 10 de la noche, ni lo dudo”, cuenta la joven, que trabaja en un almacén.
“La mayoría de las situaciones feas que viví fueron intentos de robos, pero nunca podés estar segura qué es lo que quieren cuando te persiguen: el martes pasado me siguió un auto y terminé metiéndome en una estación de servicio. De noche nunca ando tranquila, me fijo siempre que haya gente en las calles que tomo y sólo tomo micros que vayan llenos para alguien más baje conmigo al llegar a mi parada”, cuenta Julia.
SUSCRIBITE a esta promo especial