Bill Gaede espió para Cuba en Estados Unidos, traicionado por el comunismo se involucró con el FBI, pero comenzó a ser perseguido por ambos estados en una historia que él tomó como un juego y que es brillantemente retratada en el documental “El Crazy Che”, de Pablo Chehebar y Nicolás Iacouzzi, que se verá esta noche, a las 20 en la Sala TAE del Teatro Argentino (51 entre 9 y 10), en el marco de la competencia de largometrajes del 11º Festival de Cine Latinoamericano de La Plata.
La increíble historia de este espía atado con alambre es relatada en este documental que supera la ficción en primera persona: Gaede relata desde su nacimiento en Argentina y su infancia en Estados Unidos, pasando por su afiliación al Partido Comunista argentino a los 21 y en 1976, tras el asesinato de Mario Santucho, su exilio al país del Norte, donde, tras idas y vueltas, empezó a trabajar en la empresa de electrónica y software AMD.
“Yo creía en una religión que era el comunismo y decidí copiar la información de donde trabajaba para dársela a Cuba”, dice el ex espía, que revela que “a mí no me pagaban, me reembolsaban los gastos. Ellos (los cubanos) reclutaban por ideología y yo quería ayudar a la revolución”, comentó Gaede.
A partir de entonces comenzó su particular historia como espía, que incluye marchas y contramarchas respecto a su lealtad. Y aunque es evidente que Gaede debería haber perdido la vida, él nunca pierde la sonrisa.
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