San Carlos regresó de Villa Crespo masticando bronca. Porque tenía el partido para ganar y terminó pidiendo la hora. Después de un primer tiempo excelente, donde sacó dos goles de diferencia, no pudo repetir en el complemento todo lo bueno que hizo en la parte inicial y permitió que Atlanta se recuperara y alcanzara un empate 3 a 3.
El punto es importante para la Villa, claro, pero una victoria hubiera sido el mejor resultado para salir adelante.
Un magnífico primer tiempo redondeó el conjunto de Berisso, donde mostró su mejor repertorio: disciplina táctica y eficacia. A diferencia de Atlanta, que tuvo más tiempo la pelota, el Celeste aprovechó cada situación para facturar.
El Bohemio, puntero del torneo, inauguró el resultado a los 3 minutos, después de un zurdazo alto de Nahuel Peralta que se “coló” por detrás del cuerpo de Del Riego, tras capitalizar un despeje defectuoso de Ezequiel Aguimcer.
Pero la alegría al dueño de casa le duró muy poco. A los 5, llegó el empate. Fernandes Silva arrancó por izquierda, cambió de frente para el sector opuesto, donde apareció Cabrera. El ex Gimnasia envió un centro preciso para que el propio Fernandes Silva pusiera las cosas en su lugar con un frentazo.
La Villa fue de menor a mayor. Se afirmó en el terreno de juego, y a partir de la simpleza en su juego, puso en serios aprietos a Atlanta. A los 27, Del Riego salvó al Celeste, después de una gran atajada ante el tiro libre de Nahuel Peralta.
Sin embargo, a los 33, el Celeste aprovechó los desacoples defensivos de Atlanta para dar vuelta el resultado. El Bohemio se había jugado al ataque, pero en la contra, Pablo Miranda definió con categoría ante el achique de Alejandro Medina.
La Villa pudo haber aumentado a los 38, pero Aguimcer la tiró por encima del travesaño. Y un minuto más tarde, gran jugada de Fernandes Silva por el medio, habilitación para Miranda, que con amague incluido, definió sobre Alejandro Medina.
En la parte final, Atlanta se volcó al ataque. Manejó los tiempos, la pelota y metió a San Carlos delante de su arco. Y sus intentos dieron resultado. Pelotazo preciso de Peralta a las espaldas de los centrales, aparición de Leonardo Ramos, quien definió ante el achique de Del Riego, a los 10. La Villa no reaccionó y le otorgó la iniciativa al puntero, que siempre fue más ambicioso en esta etapa. A los 29, nuevamente Leonardo Ramos definió ante Francisco Del Riesgo, tras una gran jugada de García.
La Villa “aguantó” las toscas; mientras que el Bohemio no dejó de atacar a lo largo de todo complemento.
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