Edgardo Bauza le imprimió su impronta al seleccionado argentino, basada en protagonismo, equilibrio, personalidad y entrega, en su debut con victoria sobre Uruguay, por la séptima fecha de las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de fútbol de Rusia 2018.
El Patón, además, ratificó en la conferencia de prensa post triunfo que siempre y cuando Lionel Messi esté en cancha jugará con el esquema táctico 4-2-3-1.
Sin embargo, el ex técnico campeón de América con Liga Deportiva Universitaria de Quito y San Lorenzo consideró la falta de profundidad en ataque como el principal defecto de su seleccionado, aunque valoró el resultado ante un rival siempre difícil.
No obstante, Bauza se fue conforme con la solidez defensiva y con la actitud del equipo para sobreponerse a la expulsión de Paulo Dybala, sobre el final de la etapa inicial, y lograr una victoria clave, que lo depositó, con 14 puntos, en lo más alto de la tabla de posiciones de las Eliminatorias Sudamericanas.
Pero también el hombre nacido en Granadero Baigorria hace 58 años contó con el respaldo de Leo Messi y del resto de los futbolistas dentro del campo de juego y con el aval de la gente desde las tribunas.
El “10” de Barcelona de España mostró su mejor versión, liderazgo tanto desde lo futbolístico, con el gol y su conducción, como de lo extrafutbolístico, en la discusión con el árbitro, el chileno Julio Bascuñán, y algunos roces con Diego Godín y Egidio Arévalo Ríos. En síntesis, voz de mando, que potenció como nunca a sus compañeros.
Evidentemente Bauza le llegó a Messi y compañía para dar el primer paso en el afán de clasificar a Rusia 2018. Se vio un equipo dispuesto a dar todo para alcanzar el sueño mundialista.
El entrenador empezó a definir la columna vertebral: Sergio Romero en el arco, Ramiro Funes Mori en la zaga defensiva, Lucas Biglia y Javier Mascherano en el doble cinco, clave para que el andamiaje colectivo funcione, y los hombres de ataque con Messi, el expulsado Dybala y Lucas Pratto. Podrán variar algunos nombres, pero no muchos.
El debut de Bauza dejó cosas para mejorar y corregir, aunque siempre es más fácil trabajar tras un buen resultado.
Es cierto que el técnico dijo antes del partido que lo más importante era ganar, algo que reiteró en la conferencia de prensa posterior, pero también que el equipo mostró protagonismo, equilibrio, personalidad y entrega, la impronta del Patón.
Todo esto le deja el crédito abierto para dejar en el olvido la catalogación de defensivo y meterse en el corazón de la gente, porque ya está en el de los jugadores, un paso clave para llegar a Rusia 2018 y, por qué no, soñar con el título mundial, esquivo desde hace 30 años.
Por otra parte, Lucas Alario, una de las apuestas de Bauza, destacó la “experiencia nueva” e inolvidable que fue vestir por primera vez la camiseta del seleccionado argentino con un triunfo.
“Jugar con esta clase de jugadores simplifica mucho las cosas. Para mi es una experiencia nueva y no me la voy a olvidar nunca. Fue una alegría doble porque pudimos ganar”, resaltó el atacante de River Plate en el Malvinas Argentinas.
Alario admitió que en el segundo tiempo ingresó “para tapar el hueco” que había dejado Paulo Dybala, quien se fue expulsado por doble amarilla. “La idea era jugar por ahí y si me quedaba aire atacar”, dijo el delantero.
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