Nahuel Losada será el único de los jugadores de Estudiantes que guardará un grato recuerdo del partido de ayer contra Unión por la Copa Argentina. Es que concretó su debut en la Primera, con todo lo que eso implica para un pibe de su edad. Su actuación fue correcta. Si bien no lo probaron demasiado, siempre dio seguridad. Y cada pelota fue al arco la controló con solvencia.
En la platea, sus padres, su esposa y su pequeña hija sufrieron como locos y se ilusionaron si en la definición por penales lograba contener algún disparo.
Sólo eso le faltó para que la tarde sea redonda. Bien con los pies y las manos. Un penal le hubiera dado más alegría. Pero igual tiene que estar contento porque lo suyo se llevó un aprobado.
SUSCRIBITE a esta promo especial